Hace poco más de un año, el debut de Fernando Llorente fue acogido con encendido entusiasmo por parte de la afición del Athletic. En sólo un puñado de partidos, el delantero riojano impresionó por sus inmensas cualidades para jugar al fútbol y disparó el optimismo del entorno rojiblanco. La gran mayoría coincidía en que el club bilbaíno había encontrado en la figura de este espigado atacante al futuro delantero centro del Athletic. Y no un delantero cualquiera, sino uno con un brillante futuro por delante.
En estas circunstancias, su salto al fútbol profesional no resultó nada traumático. Todo eran elogios, palmaditas en la espalda y buenas palabras. Justo lo contrario a lo que está viviendo esta temporada. Y es que Llorente, que lleva sin disputar un solo minuto de competición desde el pasado 11 de febrero, no podía imaginar que su situación iba a experimentar un giro tan radical en sólo unos meses. Pero poco a poco, mientras se acostumbraba al sabor del banquillo, ha ido asimilando su nuevo puesto en el equipo a la espera de que surja una oportunidad para demostrar su valía, una ocasión que, con la baja por lesión de Aduriz, puede llegar este domingo ante el Mallorca. «Ya me lo dijeron al principio: 'ahora estás viviendo lo más bonito del fútbol pero que sepas que van a llegar momentos difíciles'. Y ahora están llegando. Hay que aprender lo antes posible», subrayó el delantero que competirá con Urzaiz por un puesto en el equipo.
Llorente asume con naturalidad su nuevo rol en el equipo. Sin embargo, reconoce abiertamente que lo ha «pasado mal» durante el tiempo que ha permanecido alejado de las alineaciones, aunque subraya que ya se encuentra recuperado anímicamente y con «muchísimas ganas de ayudar al equipo».
Aunque ya se ha acostumbrado a que Clemente no pronuncie su nombre cuando anuncia las alineaciones, Llorente admite que tanto tiempo en el banquillo le ha restado confianza en sus posibilidades. «No estás igual, pierdes confianza», reconoció el ariete que, no obstante, espera aprender de las dificultades con las que se ha encontrado esta temporada. «Son experiencias que te pueden hacer fuerte. Con el tiempo aprendes», explicó antes de rechazar que su suplencia esté relacionada con su renovación ni que le haya hecho plantearse su posibilidad de salir del Athletic. «Estoy a gusto aquí. Esto es un bache que va a durar poco».
d.s.olabarri@diario-elcorreo.com