Gas Natural admitió ayer por primera vez su intención de mejorar las condiciones de la OPA que lanzó sobre Endesa el pasado 5 de septiembre, y que superó con holgura E.on. «Si queremos ser competitivos tendremos que hacer una oferta en competencia con las que haya para que a los accionistas les guste», declaró el consejero delegado de la compañía, Rafael Villaseca.
La propuesta de la firma gasista se encuentra suspendida por decisión judicial; y la de su competidora germana, pendiente de pasar el filtro de los reguladores españoles. La empresa controlada por La Caixa ofrece 21,3 euros por cada acción de la eléctrica -sólo un 35% en metálico y el resto, en títulos propios-, mientras E.on promete pagar 27,5 euros, todos en efectivo.
Desde que el grupo catalán presentó su OPA «han cambiado muchas cosas», explicó Villaseca, durante un encuentro con directivos organizado en Barcelona por APD y PriceWaterhouseCoopers, para justificar el 'movimiento de ficha' que prepara. «Nuestra oferta era excelente, pero somos conscientes de que ha pasado mucho tiempo y de que ahora no refleja el valor del mercado», admitió el primer ejecutivo de Gas Natural, hasta ahora irreductible en su defensa de las bondades de la propuesta inicial. En ese sentido, recordó que cuando fue lanzada las acciones de Endesa cotizaban en torno a los 18 euros. Ayer cerraron a 27,15, tras hacer cedido un 0,18%. Los analistas interpretaron ese leve descenso como una lógica reacción de cansancio que aflora al finalizar el plazo impuesto por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a la formalización de más ofertas competidoras. Ni las hay ni se percibe que la operación vaya a resolverse en el corto plazo.
Tras apuntar que «todavía no se ha tomado la decisión de subir el precio de la OPA» y puntualizar a continuación que «revisar la oferta no es subirla», el consejero delegado admitió que el proceso se alargará con la suspensión cautelar dictada por una juez de Madrid. Villaseca aprovechó la ocasión para criticar con dureza la estrategia defensiva que ha puesto en marcha Endesa. Así, censuró la instrumentalización de la Justicia que, a su entender, se produce al supeditar la eléctrica la retirada del aval de mil millones que paraliza la OPA de la gasista a que la oferta de E.on obtenga las autorizaciones administrativas.
Circular por la ley
La estrategia de Endesa de aportar esa garantía con el objeto de bloquear la oferta OPA de Gas Natural es una respuesta a las medidas adoptadas contra E.on por el Gobierno, que ha ampliado los poderes de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) para que puede analizar la oferta del gigante germano y, en su caso, vetarla. La presidenta de este organismo, la socialista Maite Costa, defendió ayer la independencia del regulador. Sostuvo, en este sentido, que la CNE no ha prejuzgado la propuesta del grupo alemán, ya que no basa sus actuaciones en estimaciones «emocionales». Por contra, aseguró que fundamenta sus dictámenes en un trabajo «farragoso y arduo» y en sistemas de cálculo incontrovertibles.
En un desayuno informativo, Costa afirmó que el regulador se limita a aplicar la normativa vigente. «Si la ley dice que circulemos por la Castellana, circularemos por la Castellana; y si dice que no hay que sacar el coche del parking, pues no lo sacaremos», sentenció.
La máxima responsable de la CNE aseguró no tener constancia de que ninguno de sus empleados haya recibido «presiones» para encontrar un motivo para vetar la OPA de E.on.