El grupo Sidenor cerró el pasado ejercicio con unos beneficios récord que se situaron en torno a los 105 millones de euros, lo que supone duplicar los obtenidos el año anterior. La mayor parte de esas ganancias -63,4 millones de euros- proceden de sus actividades en España a través de la compañía Sidenor Industrial, mientras que el resto corresponde a su participación en la empresa siderúrgica brasileña Aços Villares, de la que controla el 58,44%. Precisamente otra compañía brasileña, Gerdau, pasó a controlar Sidenor en 2005.
A diferencia de años anteriores en los que la 'joya de la corona' había sido la participación en Aços, en 2005 fueron la producción y las ventas realizadas desde España las que jugaron un papel más destacado. Esos 63,4 millones de beneficios obtenidos en este país -principalmente, en sus plantas de Basauri, Reinosa y de forja en Madrid- han supuesto triplicar los resultados conseguidos en 2004. José Antonio Jainaga, consejero delegado de Sidenor Industrial, aseguró que el despegue de los resultados se justifica por la recuperación de los precios de venta del acero especial, después de haber sufrido el ejercicio anterior los efectos negativos del alza del precio de las materias primas; en especial, de la la chatarra. Así, pese a que las toneladas de acero vendidas por Sidenor descendieron un 9,3%, la facturación de la filial española aumentó un 21%, hasta situarse en 665 millones de euros. La facturación de la la compañía brasileña Aços también creció en un porcentaje similar.
Inoxidable
Jainaga apuntó que las cuentas de la empresa ya comienzan a verse positivamente influenciadas por la producción de acero inoxidable, un producto con mayor valor añadido en el que todavía Sidenor se mueve de forma tímida. El consejero delegado aseguró que las 19.000 toneladas de aceros inoxidables producidas el pasado año se convertirán en 30.500 al finalizar 2006, después de que hayan entrado en marcha las nuevas inversiones para producir este tipo de artículos.
El responsable de la firma señaló, además, que las previsiones para el presente ejercicio apuntan a un resultado ligeramente inferior al de 2005, a pesar de que, según señaló, las ventas se han recuperado notablemente en el primer trimestre, después de haber experimentado un notable retroceso en los últimos meses del pasado año. Por último, aclaró que por el momento no existe una decisión definitiva sobre el plan de inversiones de la compañía, que está siendo revisado por los nuevos propietarios.