El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska dejó ayer claro que el alto el fuego de ETA no autoriza a Batasuna a actuar en público sin respetar su ilegalización. El magistrado, tras estudiar un informe elaborado por la Ertzaintza, prohibió el acto que el partido proscrito tiene previsto realizar el próximo domingo en el auditorio Kursaal de San Sebastián, en el que quería presentar a los miembros de la nueva mesa nacional y dar a conocer su nuevo proyecto político.
El juez, en un auto de cinco folios, ordenó al Gobierno vasco y a la Delegación del Gobierno en Navarra que, a través de la Ertzaintza, la Guardia Civil y la Policía Nacional, «tomen las medidas necesarias para evitar la celebración no sólo de este acto sino de cualquier otro de las mismas características» que pretenda realizar Batasuna el domingo o «en cualquier otra fecha».
Recordó a los cuerpos policiales que lo dispuesto en su auto de 17 de enero pasado, por el que suspendió todas las actividades del partido ilegalizado por plazo de dos años, faculta para que se anticipen e impidan la celebración de cualquier acto público de Batasuna. En tal sentido, apuntó que no es preciso dictar una nueva resolución para cada caso y ordenó a los responsables de los tres cuerpos policiales que investiguen cualquier violación del auto de forma coordinada. Reclamó además que se avisen «recíprocamente» de cualquier acto del que tengan noticia con el objetivo de que el cuerpo competente en Euskadi o Navarra «disponga del operativo preciso» para garantizar «bien su no realización, bien su disolución».
Grande-Marlaska aseguró que Batasuna pretendía actuar de nuevo el domingo como 'frente político-institucional' de ETA y burlar el auto de suspensión de actividades que dictó en enero pasado para impedir «un acto de similares características» al que ayer prohibió. El juez rememoró que dictó el auto para impedir la celebración, el 21 de enero en el complejo ferial de la localidad vizcaína de Barakaldo, del primer congreso del partido tras su ilegalización. La asamblea iba a elegir la nueva mesa nacional, que sería presentada después a la militancia en un mitin en el que también se daría a conocer su proyecto político para los próximos años.
El magistrado explicó que, según un informe entregado en el juzgado el 27 de marzo por los Servicios de Información de la Guardia Civil, tras la prohibición del congreso, Batasuna eligió de forma clandestina a su mesa nacional el 18 de marzo pasado en un acto celebrado en la discoteca 'Sala Jam' de Bergara, y que presentó a los nuevos miembros el 24 de marzo, el primer día del alto el fuego de ETA, en el hotel Tres Reyes de Pamplona.
El juez señaló que estos hechos, y principalmente el mitin previsto para el domingo en San Sebastián, «conforman una continuidad en el actuar delictivo» por tratarse de una actividad política «inequívoca» y prohibida por el auto de suspensión. Grande-Marlaska argumentó que no cabe duda de que el acto del domingo «se encuentra auspiciado por la ilegalizada Batasuna, frente político-institucional de la organización terrorista ETA, deviniendo una manifestación más de la voluntad de vencer el denominado 'ciclo de ilegalización de la izquierda abertzale', siempre en desarrollo de la táctica emprendida tiempo atrás por el entramado terrorista».
El magistrado señaló que en los zutabes -boletines internos de ETA- números 106 y 107 se hacía un llamamiento a «poner fin al denominado 'ciclo de la ilegalización de la izquierda abertzale'», que se inauguró en marzo de 2003 con la sentencia de proscripción dictada por el Tribunal Supremo.
45 imputados
Grande-Marlaska adelantó que, una vez analizados los hechos -elección clandestina de la mesa nacional, presentación pública, convocatoria del mitin de San Sebastián-, decidirá si alguno de los 45 dirigentes históricos de Batasuna imputados en este sumario han incurrido en reiteración delictiva y, por lo tanto, si es preciso citarlos a comparecer en una 'vistilla' en la Audiencia Nacional, en la que se decidirá si es necesario agravar su situación procesal e, incluso, si se acuerda su encarcelamiento.
El juez invocó el mismo artículo de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el 539, que permitió achacar este mes a cinco dirigentes de la izquierda abertzale una reiteración delictiva por su protagonismo en la convocatoria de una huelga en el País Vasco y Navarra, presuntamente ordenada por la banda en protesta por la muerte de dos presos etarras.
El único dirigente de Batasuna que es citado de forma explícita por el juez en el auto es Pernando Barrena, uno de los portavoces de la nueva mesa nacional. El informe entregado ayer al juez por la Ertzaintza y las reseñas de los medios de comunicación le señalan como el portavoz de Batasuna que anunció en rueda de prensa, el martes pasado, la celebración del mitin en el Kursaal.