La Diputación ha dado ya el pistoletazo de salida a la reforma del último tramo de la N-1 a su paso por Álava, el de los seis kilómetros que abarcan desde Arminón (al término de la 'legua del rey') hasta Miranda. El proyecto, considerado «prioritario» por el responsable del Departamento foral de Obras Públicas, Javier de Andrés, permitirá que esta carretera nacional y uno de los principales ejes de comunicaciones de España y de Europa adquiera el rango de autovía en todo su paso por la provincia.