El Correo Digital
Viernes, 7 de abril de 2006
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ÁNIMOS. José Ortega Cano besa a su mujer, en septiembre de 2004, tras ser dada de alta del hospital Montepríncipe. / EL CORREO
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Fue la tarde-noche del miércoles cuando las alertas volvieron a sonar en la suite que ocupa la cantante Rocío Jurado en el Hospital Montepríncipe. Hasta ese momento, la recuperación había sido paulatina, remitiendo las fiebres y hemorragias que había sufrido en las últimas semanas en Houston, y por las que tuvo que ser trasladada a Madrid en un avión convertido en UVI móvil. La alegría con la que sus amigos y familiares recibían cada avance hacía pensar que las cosas iban a mejor.
 

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