Hasta la cárcel se desplazaron para recibirles la ex parlamentaria de Batasuna y abogada de Otegi, Jone Goirizelaia, el secretario general del sindicato abertzale LAB, Rafael Díez Usabiaga, y el ex europarlamentario de la formación Karmelo Landa, así como una quincena de familiares de Olano y Petrikorena.
A diferencia de mayo de 2005, cuando pasó dos días en prisión también por orden del juez Grande-Marlaska, Otegi, acompañado de Olano y Petrikorena, se limitó a sonreir a los medios de comunicación que aguardaban su salida de prisión, y dijo: "Hemos decidido no hacer declaraciones. Ya lo siento".
Los tres imputados salieron de la cárcel juntos, escoltados por las personas que habían ido a recibirles, que portaban tres ikurriñas, y se introdujeron en el mismo vehículo para volver a sus domicilios.
Pago de las fianzas
Poco después de las 14:00 horas, el ministerio de Justicia comunicaba al juez que los 650.000 euros que sumaban las tres fianzas -250.000 euros la de Otegi y 200.000 las de Olano y Petrikorena- habían sido abonadas en su totalidad también en sucursales del País Vasco, momento en el que el magistrado remitió un exhorto al Juzgado de Colmenar, que envió a la prisión un agente judicial con los autos de libertad.
Otegi ingresó en la cárcel el pasado 29 de marzo después de prestar declaración en la Audiencia Nacional como inductor de los incidentes violentos ocurridos durante la jornada de huelga convocada el día 9 de ese mes en el País Vasco y Navarra por la muerte de dos presos etarras.
La medida que acordó el juez, no obstante, era de prisión eludible bajo fianza de 250.000 euros, lo que obligó al magistrado a modificar la situación de Olano y Petrikorena -que a mediados de marzo habían ingresado en prisión incondicional por los mismos hechos- y a permitir su excarcelación si abonaban sendas fianzas de 200.000 euros.