Judas Iscariote ha pasado a la Historia como el villano por antonomasia, el discípulo que vende a su maestro con un beso por treinta monedas de plata y que, luego, llevado por la desesperación, se ahorca. Sin embargo, un manuscrito copto de hace 1.700 años presenta un Judas muy diferente, que hace la voluntad de Jesús. El texto fue descubierto en los años 70 del siglo pasado, se conoce como el Evangelio de Judas y su contenido se hizo público ayer. «Aquí Judas no es el seguidor de Jesús malvado, corrupto e inspirado por el Diablo que traiciona a su maestro. Es el amigo más íntimo, el que entiende a Jesús mejor que ningún otro», afirma Bart Ehrman, experto en el Nuevo Testamento de la Universidad de Carolina del Norte (EE UU).