La Diputación ha dado ya el pistoletazo de salida a la reforma del último tramo de la N-1 a su paso por Álava, el de los seis kilómetros que abarcan desde Arminón (al término de la 'legua del rey') hasta Miranda. El proyecto, considerado «prioritario» por el responsable del Departamento foral de Obras Públicas, Javier de Andrés, permitirá que esta carretera nacional y uno de los principales ejes de comunicaciones de España y de Europa adquiera el rango de autovía en todo su paso por la provincia.
Las empresas Acciona Infraestructuras y Sociedad Levantina de Obras y Servicios -a las que se adjudicó el proyecto en enero por por 30,9 millones de euros- han iniciado ya los trabajos en el espacio afectado. Las máquinas se encuentran en el enlace de Armiñón, donde los operarios habilitan ahora un pequeño desvío de unos 800 metros que bordeará la zona de obras y por donde circularán los coches en sentido Madrid a partir de mayo. De esta manera, los miles de turismos y camiones que usan esta vía apenas se verán afectados por la construcción del nuevo tramo, explicó ayer el jefe del servicio de Planificación de Proyectos y Obras, Miguel Ángel Ortiz de Landaluce.
La nueva calzada estará lista para marzo de 2008 y mejorará la seguridad y fluidez de una vía por la que circulan a diario 35.000 vehículos y hasta 50.000 en algunos días 'punta'. El actual trazado, testigo de numerosos accidentes, tiene varias curvas cerradas y tres enlaces demasiado seguidos como para ser seguros. Se trata de las conexiones con Armiñón y Estavillo, la de la autopista de Burgos (AP-1) y la que conduce a La Rioja.
Tres carriles
La carretera ahora en obras tendrá tres carriles en cada sentido desde el límite con Treviño hasta su conexión con el vial N-104 (el de La Rioja). Este trazado entre Manzanos y Armiñón será de nueva creación y tendrá su continuación con el que ahora ejecuta Fomento en la 'legua del rey'. El actual tramo dará servicio a los pueblos en el futuro.
Además, se creará un nuevo enlace en Armiñón y Estavillo, que aparte de facilitar el acceso a ambas localidades, conducirá a la autopista AP-1. Por su parte, el nudo que lleva a La Rioja y Rivabellosa (en dirección a Miranda) incluirá doble carril hasta su conexión con la N-104, a la altura de Puente Nuevo, de forma que quedará así listo para el futuro desdoblamiento del vial que conduce a la comarca vinícola.
De esta manera, hasta Miranda seguirá habiendo dos carriles en cada sentido, pero se mejorarán aspectos relacionados con la seguridad, detalló Ortiz de Landaluce. Se eliminarán cambios de rasante y un peligroso estrechamiento de la carretera en dirección a Vitoria bajo el puente del ferrocarril. En esa zona se hará un puente para que los vehículos agrícolas puedan desplazarse sin necesidad de ir por la N-1.
Durante la ejecución de los trabajos -cuyo plazo de entrega es de 25 meses- están previstos hasta ocho desvíos diferentes con los que se persigue evitar las molestias a los conductores.