La plantilla de Tuvisa ha empezado a perder la paciencia y amenaza con retomar y potenciar los paros diarios en el servicio municipal de transporte urbano. Los conductores ya adoptaron esta medida de protesta de diciembre a enero -cuando los chóferes dejaron de trabajar hasta cuatro horas por jornada- pero al final decidieron suspenderla porque «sólo perjudicábamos a los usuarios».
Ahora, y tras comprobar que el conflicto laboral que mantienen con la dirección de la empresa desde el 12 de diciembre «está enquistado», los sindicatos barajan volver a la carga. Dado que no han conseguido avanzar en la negociación de su convenio laboral, los conductores se están planteando hacer paros diarios «de más de cuatro horas» que podrían empezar antes de dos meses, según confirmaron a EL CORREO fuentes sindicales.
Esta medida supondrá un claro cambio de estrategia para endurecer las protestas, que llegaron a su punto álgido cuando los autobuses pararon cuatro horas los días 2, 3, 4 y 5 de enero. Después, los conductores optaron por atemperar sus movilizaciones.
«No incordiamos»
Desde mediados de enero los chóferes se han limitado a suspender dos servicios concretos. Uno es el Gautxori o autobús nocturno de los viernes, sábados y vísperas de festivo. Tampoco trasladan a los aficionados del Baskonia al pabellón Buesa Arena los días de partido. Pero varios miembros del comité de empresa se han dado cuenta de que estas suspensiones, todavía vigentes, «no incordian» a la dirección de Tuvisa, que está «muy cómoda» con esta situación y «se niega a negociar».
Los sindicatos que representan a los trabajadores de la empresa municipal -CC OO, ELA, LAB, CGT y ESK- mantuvieron ayer una reunión para analizar el estado del conflicto. «No ha habido ningún avance», criticaron. Por lo que varios miembros del comité de empresa apostaron por volver a echar el freno en los autobuses para «forzar una salida» al conflicto laboral.
La plantilla desea dar «un último margen de confianza» a la dirección de Tuvisa, que siempre les ha replicado que «trabajan menos y cobran más» que sus homólogos de Bilbao, San Sebastián o Madrid.
En consecuencia, si en el plazo «de un mes y medio o dos meses» no ha habido un acuerdo sobre el convenio laboral, «habrá paros otra vez, y nos duele mucho porque al final los perjudicados serán los vitorianos», explicó un portavoz de las centrales.
Gautxori
En este sentido, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Álava (Fava) exigió ayer que el Ayuntamiento «haga todo lo posible» para que se restablezca «cuanto antes» el servicio Gautxori, según explicó el presidente de la agrupación, José Luis Bezares.
La federación respaldó el miércoles por unanimidad una propuesta en este sentido liderada por las asociaciones Ataria, Huetos Montal, Ipar Arriaga e Iparralde. El presidente de este último colectivo, Fernando Cuesta, apuntó que «los jóvenes de Vitoria necesitan el autobús nocturno. Si deben contratar a una empresa privada, que lo hagan».