El aumento del importe de las sanciones por orinar en la vía pública -ha pasado de doce a noventa euros- no ha llevado parejo un descenso del número de multas. Más bien al contrario. Y es que 158 personas fueron cazadas 'in fraganti' por satisfacer sus necesidades fisiológicas en plena calle el año pasado, «un número importante de denuncias», como se reconoce en la memoria del Departamento municipal de Medio Ambiente.
La actual ordenanza de limpieza, que entró en vigor el pasado verano, incrementó en más de un 600% la cuantía de estas multas buscando un efecto disuasorio entre los infractores. De momento no lo ha conseguido.
Algo similar ocurre con las pintadas, una infracción considerada como grave. El Consistorio abrió expediente sancionador a 24 personas en 2005. Sin embargo, existe la opción de compensar la multa con la realización de trabajos para la comunidad. Esto fue lo que ocurrió el año pasado con cinco menores, que optaron por sustituir la sanción con labores de limpieza en jardines, siempre bajo la supervisión de un técnico de Medio Ambiente. La experiencia, que a juicio del Ayuntamiento ha resultado «altamente positiva», se desarrolló dos sábados, entre las 10.00 y las 13.00 horas.
Horario de cierre
La Policía Municipal cerró además el pasado año 16 lonjas juveniles por ruidos o por carecer de licencia. Esta cifra supone más del doble que en 2004, cuando se clausuraron siete. En la mayoría de los casos, la actuación policial se produce ante las reiteradas quejas vecinales por la presencia de estas cuadrillas de jóvenes.
Superar el horario de cierre de los establecimientos hosteleros también motivó la apertura de 247 expedientes sancionadores, aunque esta cifra es inferior a la registrado en 2004 -un total de 337 denuncias-. Las sanciones en estos casos pueden oscilar desde los 1.202, en el caso de las infracciones leves, hasta los 30.050 euros, y la suspensión de la actividad o clausura del local.