Cejijunta, obesa y desdentada aparece Emma Thompson en una comedia para los críos que la propia actriz adapta a partir de las novelas de Christianna Brand. Diez años después de ganar el Oscar por 'Sentido y sensibilidad', la ex de Kenneth Branagh se convierte por obra del maquillaje en un adefesio con poderes mágicos, una suerte de Mary Poppins con expeditivos métodos, a su vez la única que puede meter en cintura a los siete retoños del propietario de una funeraria (Colin Firth). Por si fuera poco, el atribulado viudo debe encontrar pronto una esposa si quiere seguir recibiendo dinero de su adinerada tía (la veterana Angela Lansbury, que desde 'En compañía de lobos', en 1984, no aparecía en la gran pantalla).
«Cuando me necesitéis, pero no me queráis, me quedaré. Cuando me queráis, pero ya no me necesitéis, entonces me iré», alecciona la institutriz a los sorprendidos niños en una comedia dirigida al mismo sector de público que Harry Potter. Detrás de sus imágenes se encuentra la productora británica Working Title, artífice de 'Cuatro bodas y un funeral', 'Mr. Bean', 'Notting Hill' Cine familiar con algunos toques macabros no habituales en el género: la profesión del padre o las trastadas de sus hijos, que espantan a una de las candidatas a institutriz haciéndola creer que se ha comido al bebé de la familia.
Diario de rodaje
«Descubrí hace tiempo 'Nurse Matilda', los libros infantiles de Christianna Brand», recuerda Emma Thompson. «Me gustaron el texto y las ilustraciones. Eran directos, ingenioso. Tenían un lado algo tenebroso, pero había otro muy conmovedor». Rodada en los estudios Pinewood de Londres, 'La niñera mágica' ha recuperado con creces su presupuesto en Estados Unidos y el Reino Unido. Thompson, que llevó un diario durante el rodaje, se aseguró de conseguir una historia «que entretenga a los niños pero no aburra a los padres».