El muchacho que partió de su caserío de Lezama (Álava) en busca de fortuna y aventura se ha hecho un hombre maduro y afronta su última campaña como soldado, la que le llevará a Granada y Almería en tiempos de la Reconquista.
Con 'La sombra de Lanzuri' (Ttartalo), el escritor José Luis Urrutia da por terminada la serie que ha llevado a Elías de Aldama, 'El Ayalés', por las tierras de la Península Ibérica. «No he querido construir un héroe altísimo, guapísimo y valiente, sino un ser humano que sufre y ama», declaró ayer Urrutia en la presentación de su última novela.
El autor confesó su temprana fascinación por el periodo histórico de su última novela, el de las luchas entre cristianos y musulmanes en el siglo XV. «Los moros me extasiaban desde los quince años», confesó. En 'La sombra de Lanzuri', Elías de Aldama participa en la guerra entre dos religiones y dos civilizaciones y saca sus conclusiones de un modo de vida, el árabe, distinto al suyo.
Con esta novela, Urrutia cierra la serie de cuatro títulos sobre el personaje, que empezó hace ocho años. En ella, ha mostrado la evolución histórica y humana de familia Aldama, que primero tomaron parte en las guerras de banderizos, y luego se convirtieron en campesinos. El último de la saga, Elías, reemprende la vocación guerrera y aventurera de la familia.