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Viernes, 7 de abril de 2006
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CULTURA
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Una utopía futurista rendida al espectáculo
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'V DE VENDETTA'
Título original: 'V for Vendetta'. EE UU, 2005.

Director: James McTeigue.

Intépretes: Natalie Portman, Hugo Weaving, Stephen Rea, John Hurt.

Página web: www.vdevendetta-es.com

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La ambiciosa 'V de Vendetta' adapta una de las obras cumbre del guionista de cómic de culto Alan Moore. Con discutibles diferencias respecto al material de partida, cuestión que ha irritado con razón al creador de 'Watchmen', la película está escrita y producida -y hay quien dice que dirigida- por los hermanos Wachowski, apóstoles del cine de acción tras 'Matrix'. El atentado del metro de Londres el pasado 7 de julio retrasó el lanzamiento, debido a que el filme también aborda el terrorismo como azote de la capital británica.

Alan Moore, pacifista confeso, se imaginó una Inglaterra fascista donde un héroe enmascarado repartía justicia, desatando una romántica revolución. Mediante actos terroristas imaginativos, el excéntrico protagonista, vestido como el conde de Montecristo y escondido tras una careta, hacía tambalear los cimientos de un gobierno dictatorial. El relato servía de pretexto para elaborar una metáfora política con referencias al mandato de Margaret Thatcher. «La gente no debería temer a sus gobiernos. Los gobiernos deberían temer a la gente», afirma V, encarnado por Hugo Weaving.

'V de Vendetta' transcurre en el año 2020, mientras el cómic comenzaba en 1997. Los Wachowski han moldeado la propuesta de partida a su antojo, en beneficio de una superproducción con una pirotecnia visual exacerbada que puede dar lugar a la confusión si nos interesamos por el mensaje. En las viñetas, Moore defendía la capacidad de pensar del individuo. La caótica versión cinematográfica se rinde a la comercialidad y representa una utopía futurista, pero su objetivo prioritario no es la parábola social: la narración está al servicio del espectáculo y la violencia artificial. Sin la aguda reflexión del tebeo, habrá quien disfrute igualmente del show desplegado, no exento de una notable imaginería fantástica.



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