5. Prigioni. Sufrimiento extremo con el peligroso Spanoulis. Elevó sus prestaciones a cada posesión. Fundamental su visión de juego, con nueve asistencias.
6. Hansen. Otra gran actuación. Por momentos, el único exterior que acertó -y se atrevió- en el lanzamiento. Espectacular en el rebote.
23. Jacobsen. Arrancó tan tibio como en Atenas. Luego mejoró. Robó un balón de oro a 3.51 que supuso canasta y adicional.
4. Scola. El más buscado en la primera mitad del encuentro, en la que lanzó al Baskonia hacia el triunfo. Cedió protagonismo con el partido más avanzado al cargarse de personales. Aún así, fue la segunda fuente anotadora del TAU Cerámica.
21. Splitter. Sobresaliente. Impactó una vez más porque rayó a enorme altura en ambos lados de la pista. Jugó como si tuviera diez años más.
18. David. Mejores sensaciones que números. Desafortunadísimo en sus tiros, se vació con una energía terrible bajo ambos tableros.
11. Erdogan. Trató siempre de sumar. Seguro de vida desde la línea de tiros libres.
10. Ukic. Saltó a cancha ante el monumental naufragio de Chalmers. Cumplió en su faceta de aguador.
9. Vidal. Un triple.
7. Chalmers. No dio una a derechas en el minuto y medio que anduvo sobre el parqué.