El Mirandés se enfrentará al Salamanca B, a partir de las 17.00 horas de mañana, sábado, en las instalaciones anexas al estadio El Helmántico, con el recuerdo del empate que arrancó el filial charro en su visita a Anduva durante la primera vuelta del campeonato y el objetivo de sumar su sexta victoria consecutiva en la Liga. Doble motivación que no le ha pasado desapercibida al entrenador de la joven escuadra rival.
«Quizá, nos tienen ganas por la igualada de Miranda; pero creo que estarán pensando más en el 'play off' que en el Salamanca B», manifestó ayer Salvador Pérez Múñoz a EL CORREO, antes de comenzar la penúltima sesión preparatoria previa al compromiso con el Mirandés.
Un hombre que afronta el partido con la idea de «superar» a uno de los firmes candidatos a la fase de ascenso a Segunda B, aunque con las lógicas precauciones. «Sabemos que tendremos que trabajar muy bien porque será un encuentro muy complicado por la fortaleza del adversario; pero lo intentaremos porque mis jugadores están también muy motivados».
No sólo por recibir al líder del Grupo VIII de Tercera División, sino también por la racha de positivos resultados que el Salamanca B ha encarrilado desde el 19 de febrero pasado. El filial charro ha encadenado seis partidos consecutivos sin conocer la derrota, aunque ha solventado los tres últimos con otros tantos empates.
Mayor implicación
«El equipo ha cogido otro aire y cambiado su cara. Juega al fútbol con mayor desparpajo, está más implicado en el trabajo y todo esto, al final, se traduce en mejores resultados», valoró el preparador salmantino, de 33 años.
Para sacar adelante la visita de la escuadra de Ismael Urtubi, su homólogo apostará por utilizar la misma fórmula que tantos problemas creó a los mirandesistas en Anduva. «El Mirandés no creo que varíe su forma de jugar por hacerlo en casa o fuera. Van los primeros, ganan los partidos y no sería lógico que lo hicieran», estimó.
Un fútbol con desplazamientos largos, para rentabilizar la segundas jugadas y ganar la espalda a las defensas rivales, aunque sin renunciar a asumir el peso del encuentro. Apuesta que le ha llevado a ser el mejor equipo del lote castellano-leonés a domicilio.
«Es normal. Con ese tipo de juego y en esta categoría, si cuentas con jugadores de cierta calidad y fortaleza física, es previsible que consigas muchos puntos lejos de tu campo», valoró el técnico salmantino. «Ahora, se van a encontrar con un contrario que no práctica el mismo fútbol que ellos. No sólo no les vamos a dar la pelota, sino que pretendemos quitársela. La mejor forma de derrotar al Mirandés» -recalcó- «es evitar que tenga el balón».
En este punto, Pérez Muñoz confesó que su mayor preocupación, a parte de las premisas tácticas de los rojillos, es sus propios jugadores. «Espero que pongan la misma actitud e intensidad que vienen exhibiendo en los entrenamientos», enfatizó.
Atenazados en casa
Consideración que no obedece a un simple tópico. Y es que el técnico charro viene constatando desde el comienzo del campeonato que el nivel de juego de sus futbolistas baja enteros en su feudo, a pesar de que han cosechado los mismos puntos que en sus salidas: diecinueve.
«El equipo está más atenazado en casa. No sé el motivo porque estamos buscando una explicación desde el inicio de la Liga. No sabemos si es por jugar delante de su público y con la presencia tanto de los responsables como de los técnicos del club; pero el caso es que respondemos mejor fuera de Salamanca», aseguró.
En cualquier caso, el filial charro sólo ha perdido tres partidos en su feudo, y dos de ellos contra rivales de la parte alta de la clasificación: Guijuelo y Gimnástica Segoviana. «Puede ser una razón para que el Mirandés sea optimista, pero no creo que se deba fiar», incidió Pérez Muñoz. La pelea que mantiene el equipo juvenil del Salamanca de División de Honor por eludir el descenso de categoría viene condicionando desde hace varias jornadas a Pérez Muñoz a la hora de completar sus convocatorias. «No es lo mismo contar con veinte o veintiún jugadores todas las semanas que tener quince para preparar un partido; pero cuando uno trabaja para formar a la cantera, sabe que la política del club está por encima de los intereses individuales», declaró el entrenador del Salamanca B.
Para el compromiso de mañana contra el Mirandés, no podrá contar con cuatro jugadores de los que venía disponiendo a largo de la temporada. El ariete Díez será baja por lesión, una vez que se le ha complicado la fractura que sufrió en un dedo del pie. Mientras que Álvaro, Piojo y Carlos se perderán también la visita de los rojillos al haber reforzado al juvenil de División de Honor. «En estos momentos, la prioridad es que no descienda. Si me aseguraran que iba a ganar al Lugo, estaría dispuesto a firmar la derrota contra el Mirandés», aseguró Pérez Muñoz.
Quienes sí que estarán sobre el rectángulo de juego serán sus tres máximos realizadores, que han materializado la mitad de los 40 goles del filial salmantino. Se trata de los puntas Chopi y Rodrigo, y del central Ruby, encargado de lanzar los penaltis.