A la expectativa, pero cumpliendo con su obligación. Ésa es la labor que le queda al Haro si quiere acceder a la fase de ascenso. En seis jornadas puede ocurrir de todo, pero en estos momentos el equipo que entrena Alberto Iglesias no depende de sí mismo, ya que al Logroñés le queda un partido más por jugar y puede superarlo en la clasificación. De hecho, si el Haro logra los mismo guarismos que en la primera vuelta, los quince puntos obtenidos puede que no sean suficientes.
A pesar de ello, el técnico vasco está convencido de que «nosotros seremos uno de los equipos en el 'play off'». Considera que tanto el Logroñés como el Fundación «van a acusar los problemas que estamos padeciendo en los últimos partidos».
A tal efecto, Iglesias indica que la «situación era lo que me podía esperar. Sabía que nos iba a costar al principio, pero que llegado el momento, el equipo iba a dar lo máximo». A pesar de ello, el empate ante el Arnedo -pendiente tras la impugnación de los blanquinegros- en el descuento y la victoria apurada, en los minutos finales, lograda en El Mazo frente al Alberite han sembrado de dudas al conjunto jarrero.
Iglesias reconoce que es «la sintomatología de un equipo joven. Estamos teniendo ansiedad y nos precipitamos, cuesta dar un pase, un remate... los rivales te esperan y la incertidumbre del resultado nos obliga y nos cuesta más».
Sin embargo, la juventud de la plantilla ha provocado que el Haro sea un equipo que no juega 90 minutos, parece que lo hiciera durante 95. Han sido varios los encuentros que se han decidido bien en el descuento bien en los minutos finales. En este sentido, Iglesias confirma que «es una contrapartida porque este grupo ha demostrado que el trabajo realizado durante la semana tiene su recompensa los domingos. Esa mayor entereza siempre es positiva en estas circunstancias», de eso no hay la menor duda.