El presidente de Babcock España, Christian Schmidt, se reunió ayer en Bilbao con el viceconsejero de Industria del Gobierno vasco, Iñaki Telletxea, para analizar la delicada situación que atraviesa la empresa.
Fuentes de la compañía aseguraron que el encuentro se desarrolló «en un tono cordial», y que Schmidt transmitió al Ejecutivo autónomo su convicción de que Babcock podrá conseguir importantes contratos en las próxima semanas. El máximo responsable de la firma transmitió, sin embargo, sus temores a que una ruptura de la precaria 'paz social' que se vive en estos momentos, puedan deteriorar aún más la imagen de la empresa y con ello complicar la firma de esos pedidos.
Por su parte, el Departamento de Industria transmitió a los responsables de Babcock su impresión de que, para normalizar la situación de la empresa, los actuales propietarios «deben ganar credibilidad» y, precisamente, conseguir carga de trabajo que permita mantener la actividad de la compañía. También le indicaron que el Gobierno vasco sería partidario de que la Sepi amplíe el control sobre el patrimonio de la compañía, más allá de enero de 2007 como está previsto hasta ahora. Para ello animó a los austríacos a renegociar el contrato de ayudas firmado con la sociedad estatal al hacerse cargo de la firma.