El Correo Digital
Viernes, 7 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
GENTE
GENTE
Rocío sigue luchando
Una insuficiencia hepática aguda complica el proceso de recuperación de la cantante
Rocío sigue luchando
ÁNIMOS. José Ortega Cano besa a su mujer, en septiembre de 2004, tras ser dada de alta del hospital Montepríncipe. / EL CORREO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Fue la tarde-noche del miércoles cuando las alertas volvieron a sonar en la suite que ocupa la cantante Rocío Jurado en el Hospital Montepríncipe. Hasta ese momento, la recuperación había sido paulatina, remitiendo las fiebres y hemorragias que había sufrido en las últimas semanas en Houston, y por las que tuvo que ser trasladada a Madrid en un avión convertido en UVI móvil. La alegría con la que sus amigos y familiares recibían cada avance hacía pensar que las cosas iban a mejor.

El comunicado que ayer emitió el hospital no resulta tan alentador como los anteriores. La cantante ha desarrollado un cuadro de insuficiencia hepática aguda secundaria a su proceso primario (el cáncer de páncreas), una complicación que está siendo controlada médicamente. El hospital aclara que, de momento, no emitirá más partes médicos de forma periódica, sino cuando exista alguna variación importante en la evolución de la paciente.

Un portavoz médico informó de que Rocío Jurado necesita una cierta restricción en las comidas, una medicación específica y control de líquidos. También se restringen las visitas hasta nueva orden. Su hermano Amador no quiso ayer hacer comentarios al parte médico. En su voz, más seria que de costumbre, se notaba la preocupación que hay en la familia por el estado de la cantante. Lo cierto es que hasta esta nueva crisis Rocío Jurado había recuperado algo de peso y estaba mejor de las complicaciones que trajo. El portavoz del hospital asegura que esta complicación «era previsible, pero no debe suponer un retroceso en su proceso de recuperación del tumor de páncreas».

También se aclara que Rocío «no está sedada y permanece consciente», además de alabar la manera en la que la artista está enfocando su enfermedad: «Quisiéramos tener muchas pacientes como ella. Está muy animada y siempre tira hacia adelante». De la preocupación que hubo en la madrugada se pasó a cierta tranquilidad a medida que corrieron las horas.

A fin de cuentas, una crisis en una paciente con esta gravedad siempre es motivo de alarma, y más cuando a Rocío ya la empezaban a mimar llevándole al hospital necoritas recién cocidas y con las visitas de amigos tan entrañables como Curro Romero y Carmen Tello. A pesar de la gravedad de su estado, no se descarta que, si la artista sigue estable y no hay más contratiempos, pueda trasladarse a su residencia de Madrid, donde dispondría de ayudas médicas para seguir luchando contra su dolencia.



Vocento