La Policía israelí de fronteras detuvo ayer durante unas cuatro horas al ministro palestino para Asuntos de Jerusalén, Jaled Abú Arafa, en el primer incidente con el nuevo Gobierno a cargo del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás). Abú Arafa se dirigía a abrir su nueva oficina en un suburbio al este de la ciudad cuando fue retenido junto con su guardaespaldas al intentar entrar en territorio bajo control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Fuentes policiales citadas por la radio pública hebrea indicaron que el ministro palestino, residente en el distrito de Jerusalén, tiene prohibido entrar sin autorización a territorio de Cisjordania bajo control palestino.
Poco antes de su detención, la emisora había informado de que las autoridades militares en Cisjordania ocupada permitían la libertad de movimiento a ministros y legisladores de Hamás, aunque, aclaró, «con limitaciones» que no detalló. En cambio, el Ejército, de hecho, impidió el paso de activistas y políticos por el territorio israelí, que separa la franja de Gaza de Cisjordania.
Por ese motivo, la primera reunión del Gobierno de Ismail Hanniya se celebró el miércoles en la ciudad de Gaza, donde reside el primer ministro. Los ministros de Cisjordania asistieron por videoconferencia desde la ciudad de Ramala.
Al parecer, Abú Arafa tomó parte por videoconferencia en la sesión celebrada en Gaza tras el juramento que prestaron todos los miembros del nuevo Gabinete del islamista Hamás la semana anterior.
Tras su puesta en libertad, Abú Arfa -independiente integrado en el Ejecutivo controlado por Hamás-informó ade que fue interrogado sobre sus «relaciones con el aparato militar del movimiento radical».