Representantes del Gobierno y del PSOE respondieron ayer a los ataques de Batasuna, salieron en defensa de la Ley de Partidos y exigieron a la plataforma de la izquierda abertzale «respetar la ley» si quiere concurrir a las elecciones municipales y forales del próximo año. Los dirigentes socialistas repitieron durante toda la jornada un mismo mensaje: Batasuna debe plegarse al Estado de Derecho y «aceptar» las reglas de juego.
Así lo quiso dejar claro el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, al advertir a la formación que dirige Arnaldo Otegi, quien previsiblemente saldrá hoy de la cárcel, que «no hay atajos en el respeto de la ley» y que en este «tiempo nuevo» abierto después de que ETA haya declarado un alto el fuego permanente «las viejas conductas» se tienen que «modificar». El portavoz del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, que en un principio rehuyó «hacer comentarios» sobre la prohibición del acto convocado por Batasuna en el Kursaal, insistió en que «todas las fuerzas políticas democráticas tienen la obligación y el deber de respetar la ley».
Ley de Partidos
Una línea similar, aunque algo más contundente, esgrimió el portavoz de los socialistas en el Congreso. Alfredo Pérez Rubalcaba, quien aseguró que «no se va a derogar» la Ley de Partidos, como demanda Batasuna, y precisó que el principal fruto del Pacto Antiterrorista suscrito por PSOE y PP sirve de «marco de referencia» para el proceso que se acaba de abrir tras la declaración del alto el fuego.
Rubalcaba insistió en que la participación de Batasuna en las elecciones del próximo año «depende en buena medida» de la propia coalición. «Si quiere estar en el proceso -afirmó-, tiene que cumplir las reglas del juego». El portavoz en el Congreso reclamó, incluso, un cambio de actitud en los dirigentes de Batasuna y les pidió que sean «un poco más educados» porque, según dijo, «algunas declaraciones me parecen un poco ostentosas, pero esto ya es una manía personal».
Las mismas consideraciones efectuaron los socialistas vascos. El coordinador de la Ejecutiva del PSE, Rodolfo Ares, instó a la izquierda abertzale a «convertirse en una fuerza legal», para lo que debe, según dijo, respetar «las leyes y los derechos humanos, con una renuncia expresa al uso de la violencia».