El Correo Digital
Viernes, 7 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

Suscríbete al diario en papel
Disfruta de sus ventajas

Promociones
Las mejores ofertas en kiosko y tienda

Puntos de venta
Vayas donde vayas, estamos

Taller de prensa para centros escolares

Tarifas publicidad
Cómo anunciarse
PORTADA
operación antidroga
La detención de los dos ertzainas permite la mayor incautación de 'speed' de España
El juez envía a prisión a los policías vascos y a dos ciudadanos brasileños
La detención de los dos ertzainas permite la mayor incautación de 'speed' de España
'OPERACIÓN ALEPO'. Material decomisado por la Guardia Civil, que ha detenido a 6 personas. / EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Los dos agentes de la unidad de drogas de la Ertzaintza detenidos el martes y el miércoles ha permitido a la Guardia Civil llevar a cabo la incautación más importante de 'speed' realizada en los últimos años en España. En la redada han sido arrestados también dos mujeres y dos hombres, todos ellos de nacionalidad brasileña.

A última hora de la tarde de ayer el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santander, desde donde se ha coordinado la operación, denominada 'Alepo', envió a prisión a los dos ertzainas -P. L. U. G., de 41 años y perteneciente a la cuarta promoción del cuerpo y a D. M. G., de 24 años y miembro de la decimoquinta promoción-. También decidió el encarcelamiento de los varones I.F.D.V.C., de 26 años, y L.R.V.D.C., de 24. Las dos mujeres quedaron en libertad provisional con la obligación de presentarse periódicamente en el juzgado.

En el dispositivo, la Guardia Civil se incautó de 96 kilos de 'speed' -sulfato de anfetamina- de gran pureza, así como de sesenta gramos de hachís y dos gramos de cocaína. Según informó ayer el instituto armado, con la cantidad aprehendida se podrían haber preparado 378.760 dosis, que hubiesen alcanzado en el mercado un valor de 3,5 millones de euros. La incautación, en este sentido, supone la mayor operación contra el tráfico de este tipo de droga llevada a cabo en España en los últimos años. En 2005, por ejemplo, las fuerzas de seguridad sólo se incautaron en todo el territorio de 34 kilos de esta sustancia.

Los miembros de la Guardia Civil requisaron armas largas, abundante munición y teléfonos móviles. También se llevaron de los domicilios de los arrestados material informático que está siendo analizado.

La droga estaba escondida en un frigorífico del prostíbulo de Trapagaran que, supuestamente, regentaba uno de los ertzainas, y que servía como base de operaciones del grupo. El sulfato de anfetamina es una sustancia que se estropea con facilidad si no se conserva en determinadas condiciones de frío y humedad. A partir de este dato, los expertos suponen que la partida acababa de llegar a manos de los traficantes y la tenían guardada, sin haber procedido a prepararla para su distribución. Esconder la sustancia en cámaras, a su vez, permite camuflar el fuerte olor a medicamento que desprende el 'speed'.

Burdel de Trapagaran

El delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, aseguró que la trama desmantelada formaba una organización que abastecía a intermediarios y también a consumidores de Santander, Astillero, Laredo, Castro Urdiales y Vizcaya. Ibáñez evitó explicar cuál era el papel de los agentes de la Policía autónoma en el entramado.

La investigación de la Guardia Civil se inició hace diez meses, cuando se descubrió que un grupo de 'narcos' estaba introduciendo drogas en Cantabria desde Vizcaya. Las pesquisas condujeron a un burdel de Trapagaran, regentado por uno de los policías vascos. Asimismo, los miembros del instituto armado descubrieron que en marzo estaba prevista la entrada en el territorio de una importante partida de droga. El pasado martes, las vigilancias permitieron certificar que la sustancia ya había llegado, por lo que se procedió a llevar a cabo la redada.

Uno de los agentes detenidos, P.L.U.G., ya fue investigado hace tres años por la unidad de asuntos internos de Ertzaintza, la DIG, por su supuesta relación con una red dedicada al robo y falsificación de tarjetas de crédito, aunque no se encontraron elementos incriminatorios en su contra.



Vocento