Un «grupo de ciudadanos» ha convocado una manifestación mañana en San Sebastián para «responder con dignidad y contundencia» a la prohibición por la Audiencia Nacional del acto político de Batasuna en el Kursaal y al encarcelamiento de tres de sus dirigentes. El Departamento de Interior remitió a los organizadores una resolución en la que les advierte de que en la marcha no podrán participar, «mediante anagramas o textos, organizaciones declaradas ilegales», como es el caso de Batasuna y colectivos afines.
La orden fue enviada en la mañana de ayer a la persona que comunicó formalmente la convocatoria de la manifestación, que partirá al mediodía desde el Boulevard donostiarra bajo el lema 'Eskubide zibil eta politikoen alde' (Por los derechos civiles y políticos). Según informó la consejería, en la instrucción se advierte a los promotores de que si rebasan «los parámetros establecidos en la propia comunicación» y se visualiza la presencia de organizaciones ilegales, se instruirá «un informe en base a la Ley de Seguridad Ciudadana por infracción administrativa o un atestado por infracción penal». En el caso de que se apreciasen «ilícitos penales con peligro para personas o bienes», el acto podría llegar a suspenderse, añade Interior.
La manifestación fue presentada ayer en San Sebastián, en una rueda de prensa en la que comparecieron una quincena de personas. Los portavoces leyeron un texto en euskera y en castellano en el que denuncian que «en los últimos días se están produciendo una serie de ataques muy graves contra los derechos civiles y políticos» en Euskadi.
«Negación y represión»
Además de la prohibición del acto en el que Batasuna iba a presentar su «oferta política renovada», citan entre dichos «ataques» el encarcelamiento de Arnaldo Otegi, Juan María Olano y Juan Joxe Petrikorena y la imposición a los tres dirigentes de «fianzas millonarias». Según los convocantes, que eludieron identificarse y no admitieron preguntas, estos hechos «no tienen otro objetivo que dificultar y condicionar el nuevo tiempo político que se está abriendo en Euskal Herria».
«Son intentos para hacer descarrilar esa nueva fase que nos lleve a la resolución del conflicto en parámetros democráticos», insistieron los organizadores, que llamaron a la ciudadanía a participar en la manifestación y «empujar y trabajar en la búsqueda de soluciones». «Este nuevo escenario no lo podemos dejar al albur de la negación y represión de los Estados español y francés», advierten.