La Ertzaintza encontró el jueves el cadáver del ex preso de ETA Alejando Uzquiano Segurola en el interior de un camión frigorífico en desuso, en la localidad guipuzcoana de Aduna. Uzquiano, de 41 años, había cumplido catorce años de prisión como miembro del 'comando Olloki' y salió en libertad hace seis años. Su desaparición fue denunciada por sus familiares el pasado 8 de febrero.
El cuerpo de Uzquiano fue localizado el jueves por la tarde en el aparcamiento de un concesionario Nissan por un empleado del establecimiento. El vehículo donde se hallaba el cadáver se había dedicado hasta hacía poco tiempo al transporte de pescado y desprendía un olor muy desagradable. El día del hallazgo, sin embargo, un empleado notó que el hedor era más fuerte, por lo que se acercó al vehículo para examinar su interior. Al abrir las puertas de la caja frigorífica descubrió un cadáver dentro de un saco de dormir. Los propietarios del local avisaron entonces a la Ertzaintza.
Según señaló ayer el departamento de Interior, el cuerpo estaba irreconocible por su avanzado estado de descomposición por lo que su identificación fue posible gracias a que llevaba un carné de conducir. La Policía vasca, tras practicarse el levantamiento del cadáver, procedió a conducir el cuerpo el Instituto de Medicina Legal de San Sebastián. Según indicó ayer la Ertzaintza, en la primera inspección no se apreciaron signos de violencia, aunque las causas del fallecimiento no se conocerán hasta que concluya la autopsia.
Uzquiano se encontraba en paradero desconocido desde el pasado 24 de enero, cuando fue visto por última vez en una calle de Billabona. La familia, no obstante, no presentó la denuncia de su desaparición hasta el 8 de enero.
Uzquiano Segurola, nacido en San Sebastián el 3 de diciembre de 1964, fue detenido por agentes de la Guardia Civil en octubre de 1986 acusado de formar parte del 'comando Olloki' . La Audiencia Nacional le impuso en junio de 1988 penas que sumaban 19 años de cárcel por los delitos de pertenencia a banda armada, depósito de armas de guerra, utilización ilegítima de vehículo de motor y por coacciones. Tras permanecer durante catorce años en prisión fue puesto en libertad el 8 de junio de 2000.
Herriko taberna
En 2002, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón utilizó el caso del 'comando Olloki' como una prueba más dentro de los indicios utilizados para ordenar la suspensión de actividades de Batasuna por su presunta subordinación a las actividades de ETA. El grupo, según afirma el auto del magistrado, guardaba su arsenal en la herriko taberna de Billabona, local que también había sido utilizado para preparar artefactos incendiarios según el testimonio de Uzquiano y sus compañeros de comando. Baltasar Garzón utilizó ésta y otras operaciones de las fuerzas de seguridad para argumentar que las sedes de Batasuna también habían sido utilizadas por la banda terrorista.