Los vecinos de Goikolarra, en Amurrio, urgen l a renovación de sus trasteros, una iniciativa que apoya el Ayuntamiento pero que no termina de materializarse.
El barrio cuenta con 96 trasteros que rodean la manzana y que sirven «como desahogo de las viviendas porque sólo tenemos cuarenta metros útiles», detallaron los residentes en la zona. Añadieron que «hasta ahora nos han dado palabras muy buenas. Nos enseñaron un proyecto en octubre del año pasado, pero no se ha hecho nada», se quejaron.
La situación actual de los trasteros es penosa. Algunos de ellos se han derrumbado y en la mayoría proliferan las humedades y las ratas. «Otros tienen luz que han metido desde sus casas, con tendidos aéreos que pueden provocar un accidente», advirtieron algunos propietarios.
Uno por vivienda
El proyecto que les presentó el Ayuntamiento, que preside Pablo Isadi, contempla un número similar de trasteros a los que ahora existen -uno por vivienda- de unos quince metros y en la misma posición que los actuales.
La reforma incluirá el arreglo de un muro que sujeta el terreno en las inmediaciones de uno de los accesos al barrio y que está abombándose como consecuencia de la humedad. «Mucha gente ha desistido de hacer obras porque dijeron que lo iban a arreglar».
Además, niños y personas mayores solicitan «la habilitación de un txoko para jugar cuando haga mal tiempo y donde se pueda echar una partida». De hecho, ya existe un barracón de estas características sin acondicionar.