Ya se sabe que el Athletic no puede perder el sueño por lo que haga un equipo como la Real Sociedad, tres puntos por debajo hasta ayer y 'goal-average' para los rojiblancos. Pero lo cierto es que los donostiarras fueron anoche capaces de sumar un punto en el Santiago Bernabéu. Es un resultado que no puede ser acogido con indiferencia en San Mamés. Por lo pronto, coloca a los blanquiazules, que todavía marcan la línea de descenso, a dos puntos. No es un desenlace, desde luego, que venga de perlas. El Athletic se ve obligado a ganar esta tarde al Mallorca para meter cinco puntos a los realistas, la mayor distancia que habrán tenido esta temporada con la zona de descenso. Es decir, es indispensable triunfar para tener la situación totalmente bajo control.
En todo caso, no todo fueron disgustos para los rojiblancos en la tarde de ayer. La jornada dictó sentencia para el Málaga, que cayó ante el Getafe en La Rosaleda. Muy mal pintan las cosas para el Cádiz, que no pudo pasar del empate ante un Betis prácticamente salvado.
En esta montaña rusa de emociones que ha sido la temporada para los rojiblancos, el partido ante el Mallorca se presenta como fundamental, al punto de que Clemente predijo ayer que en caso de triunfo tendrá en la mano el setenta por ciento de la salvación. Después de lo sucedido con los tres equipos en descenso, un triunfo esta tarde dará dos argumentos básicos para alcanzar la meta. De un lado, se distanciará en cinco puntos a la Real y el Mallorca y, del otro, se logrará otro 'goal-average' favorable. Hay que estar de acuerdo con Clemente. No se quedó cortó cuando pronosticó que la victoria es el 70% de la salvación.
El mayor riesgo de lo sucedido es que los resultados van a condicionar la actitud del Athletic. El equipo debe elegir entre lanzarse a tumba abierta a por el triunfo definitivo o conformarse con dar otro paso en forma de empate. La última vez que se vio en este dilema, en Vitoria el pasado domingo, optó por la segunda vía. Hay que confiar, sin embargo, en que el placer y el valor de esta victoria permitan ver a un grupo decidido, como ya sucedió ante el Osasuna.
A diferencia de otras semanas, Clemente no ha realizado pruebas a la vista que permitan deducir el equipo. Con este panorama, hay dudas en todas las líneas. Casas o Amorebieta como lateral izquierdo, Murillo o Gurpegui como segundo medio centro y, por último, Etxeberria o Llorente como compañero de Urzaiz en su regreso a la titularidad en el ataque rojiblanco.
Casas ha jugado y rendido satisfactoriamente en los dos últimos partidos, en los que ha cumplido los requisitos que le asignó el técnico, tener una gran firmeza defensiva. Si la vara de medir que emplea el entrenador es la seguridad que aporta el lateral izquierdo al total de la defensa, tiene opciones de mantenerse. Al fin y al cabo es un especialista, no como sucede con Amorebieta, central reconvertido que ayuda a solucionar la principal deficiencia de la retaguardia, el juego por alto.
Centro del campo
En el centro del campo, parece que Clemente se inclinará por Gurpegui en el lugar de Murillo, con un rendimiento muy satisfactorio al lado de Orbaiz. Además, en el primer partido sin Aduriz, Clemente se agarra a la lógica, Urzaiz, como delantero. Lo que no está claro es quién será su acompañante. El poco papel que ha tenido Llorente hace pensar que el elegido será Etxeberria. Sin embargo, Yeste es duda por un problema que ya sufrido en otras ocasiones, molestias estomacales. Si el basauritarra no se recupera, Etxeberria podría caer a una banda para dejar un sitio en el once a Llorente. Por aquí llegará el principal examen. Ver si el ataque del equipo es capaz de sostenerse sin el donostiarra.
Sin embargo, la baja de Aduriz parece un problema menor. Cuando un equipo tiene la ocasión de dar el gran salto que tanto anhelaba, no puede echar de menos a nadie.