Álvaro Bautista rompió ayer en Qatar una maldición en 125cc., la que había impedido a todo el mundo sumar dos triunfos seguidos en los últimos cuatro años. El mérito del español fue mayor, si cabe, dada su mala salida, que le llevó a cruzar la línea de meta en la primera vuelta en la séptima posición. Pero el discípulo de Jorge Martínez 'Aspar' no tuvo excesivos problemas para abrir un hueco definitivo. La carrera no había hecho nada más que comenzar y, si bien el español ya precipitó los acontecimientos con su remontada y su ritmo de récord, todavía se iba a haber una segunda criba entre quienes aspiraban a acompañarlo en el podio.
El ritmo de Bautista le permitió conseguir una ventaja de casi cinco segundos cuando se llegaba al ecuador de la carrera, mientras que por detrás de él se hizo una primera selección y en ésta quedó un cuarteto de pilotos, Kallio, Pasini, Pesek y el español Gadea, con otro cuarteto más atrás en el que estaban los españoles Pablo Nieto, Héctor Faubel y Ángel Rodríguez y el suizo Thomas Luthi, campeón en vigor.
Después de algunos intentos de Pesek y de Kallio, se llegó a la última vuelta con Gadea al frente del cuarteto, que perdió a uno de sus integrantes, el checo Pesek, cuando Pasini se le coló por dentro y al tocarse las dos motos el peor parado fue el de Derbi, que se fue por los suelos y no pudo regresar a la pista para concluir la carrera. Con esa acción, Pasini también quedó descartado de la lucha por el podio, que fue coto exclusivo de Gadea y Kallio, pero el finlandés recordó finales de anteriores citas en Qatar y se pegó a al rebufo de la moto de Gadea para doblegarlo por apenas diez milésimas de segundo sobre la misma línea de llegada. El valenciano es compañero de equipo de Bautista en la estructura de 'Aspar'.