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Domingo, 9 de abril de 2006
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POLÍTICA
POLÍTICA
Zapatero desoyó a ministros proclives a una remodelación mayor del Gabinete
El PSOE cree que la 'minicrisis' es el punto de arranque para recuperar apoyos
Zapatero desoyó a ministros proclives a una remodelación mayor del Gabinete
PROTAGONISTAS. Zapatero y Rubalcaba charlan en el Congreso. / EFE
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José Luis Rodríguez Zapatero desoyó a varios ministros y altos dirigentes del PSOE que le aconsejaron una crisis más amplia del Gobierno. El jefe del Ejecutivo quiso una remodelación ajustada estrictamente al principal objetivo de los próximos años, el fin del terrorismo, ya que considera que, una vez que el proceso de paz esté encauzado, tendrá tiempo de valorar si es necesario acometer nuevos cambios.

El círculo más cercano al presidente conocía desde hace meses sus intenciones de remodelar el Gabinete antes del verano. Ya había recogido opiniones y escuchado muchas voces de líderes socialistas que le sugerían reforzar el peso político del Gobierno y relevar a los ministros más desgastados o de perfil más bajo. Tal vez esos eran también los pensamientos iniciales de Zapatero, pero la insistencia del titular de Defensa, José Bono, de abandonar la nave alteró los planes y le abocó a una remodelación más precipitada.

Zapatero optó entonces por amoldar la crisis sólo a la nueva situación política creada tras el alto el fuego de ETA. Y aprovechó así la dimisión de Bono para colocar a su buen amigo José Antonio Alonso en Defensa, un ministerio que será clave para la verificación del fin de la violencia, y llevar a Interior a Alfredo Pérez Rubalcaba, quien fuera su jefe en el partido a finales de los 90 y que, desde su llegada a La Moncloa, se había convertido en su principal colaborador.

Con estos cambios mínimos, pero de calado, Zapatero dejó claro el mensaje de que su prioridad es ahora el fin del terrorismo y que a ese objetivo va a dedicarse preferentemente el resto de la legislatura. El presidente no comunicó a nadie sus intenciones -sólo en el último momento anunció los cambios a los afectados-, pero, a finales de marzo, pocos días después de que ETA anunciara el alto el fuego y con el Estatuto catalán aprobado ya en la comisión Constitucional del Congreso, explicó en una reunión de ejecutiva del PSOE que el debate sobre Cataluña estaba cerrado y que lo importante a partir de ahora era el proceso de paz.

Horizonte de esperanza

Un proceso que ha devuelto el optimismo a la dirección del PSOE, que veía con preocupación el 'empate técnico' con el PP que todas las encuestas indicaban machaconamente en los últimos meses. Los altos mandos socialistas opinan que la 'mini crisis' ha supuesto el punto de inflexión de la legislatura y que los malos tiempos, marcados por el debate del Estatut, forman parte del pasado.

El PSOE tiene como labor prioritaria la recuperación de apoyos. La dirección del partido tiene ya en su mano algunas encuestas que indican ese repunte, pero los sondeos aún no recogen los efectos del alto el fuego. El secretario de Organización se enfrenta como primera tarea al diseño de la campaña que conmemorará los dos primeros años de gobierno, que arrancará el 23 de abril con un mitin fiesta en la madrileña plaza de toros de Vistalegre, e, inmediatamente después, a la preparación de las elecciones municipales y autonómicas de 2007.



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