A diferencia de lo que hoy sucede, ningún interés suscitaba antaño la profesión de costalero, menos aún en el mundo académico e intelectual. Según explica Mariano López Montes, doctor en Medicina y Cirugía y licenciado en Antropología Social y Cultura, 'gallegos' es el término que, desde finales del siglo XIX y primeras décadas del XX, se consolidó para referirse a los costaleros, que eran contratados como una prolongación más de su trabajo de carga para las cofradías. Era así porque la mayor parte de los estibadores, «que cargaban pasos durante siete días y barcos durante el resto del año», según la descripción que ofrece el escritor Antonio Burgos, procedían de esta región.
Hoy por hoy, los cofrades que portan el paso se agrupan en un segmento de edad bien definido -entre 24 y 35 años-. Licenciados, estudiantes y profesionales altos y medios en su mayoría. Los más resistentes están llamados a ocupar los puestos de más responsabilidad. En el centro del paso van los 'corrientes', debido a que su posición coincide con el lugar por donde corría el agua en las calles. Es el puesto más sacrificado, pues no tienen ningún contacto con el exterior y marchan alejados de los respiraderos. A su lado están los 'fijadores' y, en los extremos, los 'costeros'. Cuando éstos van al lado de las patas de la parihuela se les llama 'pateros'. Su labor es la más importante: se encargan de modificar la variación de las andas. Unos y otros se distribuyen en filas. Cerrando el paso se coloca el 'contraguía', quien repite a viva voz las órdenes del capataz.
A pesar de la dureza de la actividad, cada año hay 'hermanos' que no son admitidos dentro de la cuadrilla «sencillamente porque no hay espacio para todos», explican los capataces. Lo que sí hay es mujeres costaleras. En Córdoba (la cuadrilla de El Cerro), desde 1985, y en Valladolid (cofradía del Padre Jesús Nazareno), han despertado la curiosidad de algunos investigadores como expresión de la «excepcionalidad» de su papel en la Semana Santa, y la han traducido en datos: la edad media de las chicas costaleras es 27 años, el 70% solteras, el 53% con estudios primarios y el 11% universitarios.