Alfredo Pérez Rubalcaba asumió ayer la cartera de Interior con la esperanza de acabar con el terrorismo y la voluntad de trabajar para ello con «firmeza, eficacia, unidad de las fuerzas políticas y memoria de las víctimas». El nuevo ministro prometió seguir la «hoja de ruta» marcada por su antecesor, José Antonio Alonso, quien al entregarle el testigo destacó la «inteligencia política» y el «extraordinario sentido de Estado» de su sucesor. Alonso tomó después posesión como ministro de Defensa en una ceremonia castrense en la que prometió continuar la modernización de las Fuerzas Armadas e impulsar la política común de Seguridad y Defensa en la Unión Europea.