El Correo Digital
Miércoles, 12 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
ÁLAVA
Un incendio calcina un taller donde dormía un joven y obliga a desalojar 40 viviendas
El inquilino de la lonja logró salir y sólo sufrió heridas leves en las manos El fuego dañó un conducto de gas
Un incendio calcina un taller donde dormía un joven y obliga a desalojar 40 viviendas
SINIESTRO. La lonja incendiada tiene un solo acceso. / B. CASTILLO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

«Al ver la gran llamarada, he sentido pánico pensando que la tubería de gas que pasa justo por encima de la lonja iba a estallar». Máría Ángeles relataba ayer a EL CORREO los momentos de alta tensión que acababan de vivir ella y el resto de los residentes en el número 14 de la calle Los Astrónomos, un edificio de 10 plantas situado en el barrio vitoriano de Santa Lucía. Todos ellos tuvieron que abandonar sus hogares a toda prisa, tras ser advertidos por los bomberos y la Policía Municipal de la peligrosidad del incendio que en esos momentos devoraba ya el taller y almacén de fontanería instalado en los bajos del inmueble. Eran poco más de las ocho de la mañana y, para entonces, las llamas y la densa humareda impedían ver buena parte de la fachada de la casa, en la que se ubican 40 viviendas.

En medio de la confusión y el miedo, algunos vecinos vieron abandonar la lonja incendiada a Jon, un joven de 24 años, que, según ellos, «lleva varios meses pernoctando» en el local. «Estaba en camiseta y pantalón, y calzaba unas chanclas. Parecía muy asustado y preguntaba insistentemente por la moto que tenía en el almacén», explicaba un testigo.

Xabi, su amigo y compañero de taller, logró verle en plena calle antes de que acudiera por sus propios medios a Urgencias. «Estaba muy afectado, pero afortunadamente no le ha pasado nada grave. Sólo se ha quemado las manos al intentar sacar algún objeto. Los bomberos le han dicho que hoy ha vuelto a nacer», apuntaba.

El mismo joven relató que Jon y él habían montado en esa lonja «alquilada» un taller de fontanería en el que «a veces pernoctaba mi amigo». Según él, además de las herramientas y materiales de trabajo, en el local había dos bombonas de butano, un ordenador, un sofá y una motocicleta.

Todo ello, salvo las bombonas, quedó calcinado. Además, las llamas causaron también desperfectos en la fachada del edificio y en un conducto de gas natural, que tuvieron que ser refrigerados por miembros del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamentos de Vitoria (SEIS). Por su parte, el humo afectó a las viviendas de las primeras plantas de la casa.

«Jon no fuma»

Moradores del inmueble resaltaron la «velocidad y profesionalidad» desplegadas por los bomberos. «Gracias a ellos, el fuego no ha ido a más y no ha destrozado viviendas», comentaba un hombre a EL CORREO, mientras una señora se congratulaba de que «la suerte» hubiera acompañado al vecindario. «Si se llega a quemar mi piso, habría perdido 20 años de vida porque es todo lo que tengo», agregaba refiriéndose a sí misma.

Las tareas de extinción del incendio se prolongaron durante hora y media, aproximadamente.

Los bomberos han abierto una investigación para tratar de aclarar las causas del siniestro. Descartada la posibilidad de una colilla mal apagada porque, según Xabi, «Jon no fuma», especialistas del parque de Vitoria contemplaban ayer la hipótesis de que la motocicleta guardada en el local se hubiese «autoarrancado» y prendido fuego por sí misma. «No es descabellado pensarlo. A veces ocurre. Hay coches, sobre todo viejos y con el sistema eléctrico defectuoso, que se encienden solos», señaló un portavoz del SEIS.

A la espera del resultado de las pesquisas, los vecinos de la letra C, los más afectados, esperaban ayer recuperar el suministro de agua.



Vocento