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Jueves, 13 de abril de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
ÁLAVA
Cinco años perdidos
El auditorio se suma a los planes fallidos al primer intento, como el tranvía, la plaza de toros, la intermodal o el nuevo Ayuntamiento
Cinco años perdidos
AUTOR Y OBRA. Navarro Baldeweg, junto a la maqueta del auditorio. / IOSU ONANDIA
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CRONOLOGÍA
Diciembre 2001: Alonso propone diseñar el auditorio a cinco arquitectos de talla internacional.

Junio 2002: Juan Navarro Baldeweg gana el concurso.

Enero 2004: PNV y PSE paralizan el proyecto al rechazar los cambios urbanísticos precisos en la parcela de Castilla Sur. Alertan del desvío presupuestario.

Junio 2005: PNV y PSE se prestan a desbloquear el auditorio, pero exigen que también sea palacio de congresos y que se haga en Lakua. Baldeweg entrega el proyecto final, que cuesta más del doble que lo acordado.

Otoño 2005: PP y PSE acuerdan los presupuestos, pero dejan al margen el proyecto.

Abril 2006: La negociación fracasa y se entierra el proyecto.

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Mientras en Vitoria cuesta sacar adelante los proyectos a la primera, otras capitales cercanas parecen pensárselo menos. En Burgos, por ejemplo, acaba de salir estos días a licitación las obras de su futuro auditorio y palacio de congresos y exposiciones. También lo construirá el arquitecto Juan Navarro Baldeweg y estará situado en pleno centro de la capital castellana, en el solar de Caballería, junto a la estatua del Cid. Costará 66 millones de euros -11 menos que el proyectado por Navarro para Vitoria- y se inaugurará dentro de unos tres años. Más competencia en este sector.

El auditorio de Vitoria, sin embargo, se sumó ayer a la lista de proyectos fallidos en la capital alavesa. Serán cinco años perdidos, porque la próxima Corporación deberá partir de cero para ejecutar la infraestructura. Lo mismo que ocurrió con el tranvía frustrado en el mandato de Cuerda -que hubo que retomar cuatro años después del primer 'no' que se lo acabó llevando a Bilbao-; la reforma de la plaza de toros, intentada en dos ocasiones y por fin en marcha; la estación intermodal, cuyo primer proyecto quedó en nada o la mejora de la Avenida de Gasteiz, que iba a convertirse en una 'rambla' hasta que se frenó el proyecto. El nuevo Ayuntamiento ha corrido la misma suerte.



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