Mientras en Vitoria cuesta sacar adelante los proyectos a la primera, otras capitales cercanas parecen pensárselo menos. En Burgos, por ejemplo, acaba de salir estos días a licitación las obras de su futuro auditorio y palacio de congresos y exposiciones. También lo construirá el arquitecto Juan Navarro Baldeweg y estará situado en pleno centro de la capital castellana, en el solar de Caballería, junto a la estatua del Cid. Costará 66 millones de euros -11 menos que el proyectado por Navarro para Vitoria- y se inaugurará dentro de unos tres años. Más competencia en este sector.
El auditorio de Vitoria, sin embargo, se sumó ayer a la lista de proyectos fallidos en la capital alavesa. Serán cinco años perdidos, porque la próxima Corporación deberá partir de cero para ejecutar la infraestructura. Lo mismo que ocurrió con el tranvía frustrado en el mandato de Cuerda -que hubo que retomar cuatro años después del primer 'no' que se lo acabó llevando a Bilbao-; la reforma de la plaza de toros, intentada en dos ocasiones y por fin en marcha; la estación intermodal, cuyo primer proyecto quedó en nada o la mejora de la Avenida de Gasteiz, que iba a convertirse en una 'rambla' hasta que se frenó el proyecto. El nuevo Ayuntamiento ha corrido la misma suerte.