El Correo Digital
Jueves, 13 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
ARTÍCULOS
En armas
Lo único positivo de las graves crisis morales y económicas en cualquier sociedad consiste en ver los auténticos rostros de la maldad. Atormentados y temiendo la pérdida de sus tesoros y territorios, se desprenden de guantes y máscaras para ofrecer el tétrico rostro del diablo que siempre fueron.

Bajo la protección sagrada del palio y armados con el pensamiento expresado en 'El Manifiesto por Occidente' que firma el nuevo Papa de profundas ojeras, afiladas manos, plateadas sienes y exhaustivo conocimiento del alma humana, acaba de ver la luz un nuevo partido en Italia, «en defensa de los valores cristianos de Occidente».

Hermanas monjas de todo el mundo: ¿olvídense de tejer inmaculados chalecos de lana para el Papa y anuden la cota de malla del guerrero! La Iglesia cabalga de nuevo para destronar el imperio de los infieles y salvar la tradición de nuestra pureza occidental. Papas guerreros hemos estudiado unos cuantos y al presente no le resultará novedoso que por algo en su más temprana juventud vistió uniforme raso de soldado del III Reich.

Las crisis cíclicas siempre despiertan a las ratas más fanáticas de las profundidades. Y ni siquiera ganan, con los siglos, un ápice de renovación ideológica. Los principios donde se apoyan para sobresalir del lodo general pueden ser estudiados en la Edad Media o en la Cruzada de Franco. Vean:

-Decadencia moral; de eso dicen nos van a salvar. Y demostramos la decadencia dejando de asesinar niños, mujeres y ancianos en la supuesta tierra de los terroristas. Si la Brigadas Rojas hubieran cometidos un acto fuera de las fronteras italianas, ¿tendríamos que haber ido a masacrar Italia para defender 'en primera línea' nuestra decaída moral?

-Abajo la ideología iluminista y jacobina que suprime todas la religiones. Eso, religión buena la nuestra, lo demás puras paparruchas de infieles que necesitan ser cristianizados a bombazos. Por suerte Copérnico no será de nuevo juzgado.

-No vale lo mismo un Estado de Derecho (el nuestro claro) que una teocracia islamista. ¿Qué cosa es el Estado del Vaticano?

-Por último, para no ahondar en la desmesura: «abajo las sociedades multiculturales y multiétnicas». Pues claro, cultura la que desciende de Dios, el nuestro, y étnia, ¿Alguien está libre de una gota de sangre árabe, judía, turca, mongola?

En medio de todo el horror ¿ideológico?, tan sólo un consuelo: se han quitado la ligera máscara chapucera y asoman con las garras al descubierto y en el rostro la vieja mirada de los vampiros insaciables.

Pues eso, monjitas de todo el mundo, comiencen a bordar pendones y tejer mallas metálicas: el milenio anuncia la última Cruzada de Occidente. Dios llora en algún punto negro del Universo.



Vocento