Este es el segundo guión escrito por Emma Thompson para el cine, después del oscarizado 'Sentido y sensibilidad'. En esta ocasión se trata de la adaptación de la novela de Christianna Brand titulada 'Nanny McPhee'. Se trata de una historia con destino prioritariamente infantil en la que parecen mezclarse 'Sonrisas y lágrimas', en cuanto a la familia necesitada de disciplina, con 'Mary Poppins', ya que será la niñera McPhee la que, por medio de ciertos toques de magia, conseguirá que todo desemboque en el esperado final feliz. Pero todo ello sazonado de cierto gamberrismo y algo de acidez.
«Mientras me necesitéis y no me queráis, estaré aquí. Cuando me queráis y no me necesitéis, me marcharé». Ésta es la máxima de comportamiento de esta especial nanny interpretada con sencillez, eficacia y verrugoso maquillaje por la siempre admirada Emma Thompson. Además da claramente las pistas de lo que se encontrará en la casa del viudo con siete hijos malcriados y de lo que conseguirá a golpe mágico de bastón.
El cuento tiene todos los recursos necesarios para encandilar a los pequeños. Travesuras, una candidata a madrastra, una tía vieja y millonaria, una cenicienta enamorada y, por supuesto, una horrible pero maravillosa niñera que irá embelleciendo a medida que enseña a los niños los cinco principios fundamentales de comportamiento. Lástima que la realización de Kirk Jones no se muestre todo lo eficaz que la ocasión requería, quedándose en un formato televisivo en el que las emociones y sentimientos quedan ocultos por una equivocada dirección de actores.