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Jueves, 13 de abril de 2006
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Piedra de escándalo
Las teorías de la psiquiatra siria Sultan, que cuestiona las enseñanzas del islam y niega el choque de civilizaciones, abren un debate en el mundo árabe
Piedra de escándalo
Destrucción. Voladura de las estatuas de Buda en la montaña afgana de Bamiyán. / ap
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Wafa Sultan, una psiquiatra árabe nacida en Siria y que reside en Estados Unidos, ha abierto la caja de Pandora durante un polémico debate televisivo en el que ha cuestionado los principios del islam y de la civilización árabe basados en la religión. El 21 de febrero, Sultan fue invitada por la cadena Al-Yasira a analizar la crisis que ha surgido entre Oriente y Occidente a raíz de la publicación de las caricaturas de Mahoma y no se mordió la lengua. Frente a ella se encontraba un clérigo musulmán argelino que, al oír sus comentarios, la trató de «blasfema» y «apóstata».

La disidencia en el mundo árabe es muy rara, casi inexistente cuando lo que está en juego es la religión, y desde su aparición televisiva Sultan ha recibido un sinfín de llamadas telefónicas y correos electrónicos con insultos y amenazas, algunas de muerte. Sultan negó que exista un choque de civilizaciones entre el islam y Occidente, como sostienen algunos analistas, resaltando que lo que hay es un enfrentamiento «entre una mentalidad medieval y una mentalidad del siglo XXI».

La psiquiatra, oriunda de la ciudad de Banyas, en la costa mediterránea de Siria, comenzó a cuestionarse su propia religión cuando estudiaba Medicina en Alepo, al norte de su país. Un día de 1979 varios fundamentalistas pertenecientes a los Hermanos Musulmanes entraron en su aula y dispararon «más de cien tiros» contra el profesor al tiempo que gritaban «Dios es el más grande». «En esa época, los Hermanos Musulmanes cometían en Siria crímenes horribles contra la gente corriente en el nombre de Dios. Cuando vi lo que le ocurrió a mi maestro, un gran hombre que no tenía nada que ver con el Gobierno, quedé traumatizada. Perdí la fe en su Dios y comencé a cuestionar sus enseñanzas».

Ahora Sultan se define a sí misma como una persona que no cree en lo sobrenatural, algo que no se acepta en el mundo islámico. A pesar de las amenazas que ha recibido no teme por su vida, aunque sí por la de sus familiares, que siguen viviendo en Siria, donde el fundamentalismo, aunque reprimido por la Administración, experimenta ocasionalmente sarpullidos de gran violencia.

«Estoy tratando de cambiar la mentalidad de mi pueblo», dijo en la entrevista a Al-Yasira, que la convirtió en una celebridad. «Mi pueblo ha sido durante catorce siglos rehén de sus creencias y enseñanzas. Ningún secuestrado puede romper por sí mismo los barrotes de la prisión. Es necesario que alguien le ayude desde fuera a salir de la cárcel».

«No hay choque»

La psiquiatra arremetió también contra los talibanes que volaron con explosivos unas estatuas de Buda en la región afgana de Bumiyán. «Los musulmanes han destruido tres estatuas de Buda sin que hayamos visto que ningún budista haya quemado una mezquita, haya matado a un musulmán o haya quemado una Embajada. Sólo los musulmanes defienden sus creencias quemando iglesias, matando a gente o destruyendo sedes diplomáticas».

Sultan sostuvo que «el choque al que estamos asistiendo no es un choque de religiones o un choque de civilizaciones. Es un choque entre la civilización y un mundo que va hacia atrás, entre el civilizado y el primitivo, entre la barbarie y la racionalidad, entre la libertad y la opresión, entre la democracia y la dictadura, entre los derechos humanos y la violación de esos derechos, entre quienes tratan a las mujeres como bestias y quienes las tratan como seres humanos. Lo que vemos hoy no es una confrontación entre civilizaciones porque las civilizaciones no chocan, compiten».

El presentador de Al-Yasira se sintió claramente incómodo con las declaraciones de Sultan y le preguntó directamente: «¿Pero quién suscitó el concepto de 'lucha de civilizaciones' ¿Acaso no fue Samuel Huntington? Desde luego que no fue Bin Laden». «Los musulmanes fueron quienes comenzaron a utilizar esa expresión», respondió Sultan. «El profeta Mahoma fue quien dijo: 'Se me ha ordenado que luche contra la gente hasta que crean en Dios y en su mensajero'. Cuando los musulmanes dividieron el mundo entre musulmanes y no musulmanes, y decidieron luchar contra los otros hasta que creyeran en lo que ellos creen, entonces es cuando comenzó la lucha de civilizaciones y cuando se inició esta guerra. Ahora es necesario reexaminar los libros islámicos y sus enseñanzas, que están llenos de llamamientos a luchar contra los infieles».

Musulmanes de todo el mundo están discutiendo por Internet las manifestaciones de Wafa Sultan, algo muy raro entre ellos puesto que cuestionar la propia religión está fuera del marco de sus relaciones. Sólo algunos musulmanes muy progresistas se atreven a suscitar esta cuestión en sus círculos más íntimos, pero rechazan hablar del tema en público o con personas extrañas.



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