Naciones Unidas se sumó el martes -madrugada de ayer en España- al aislamiento al que la comunidad internacional somete al Gobierno palestino de Hamás, al ordenar a todos sus funcionarios que corten radicalmente todo contacto político. El portavoz del secretario general, Stephane Dujarric, insistió en que esto no afectará a las labores humanitarias, ya que se autorizarán «caso a caso» las iniciativas que se consideren necesarias para continuar las operaciones de ayuda.
La decisión llega tras la exigencia del Cuarteto Internacional, formado por la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia y la ONU para mediar en el conflicto, de exigir al nuevo Ejecutivo palestino que renuncie a la violencia y reconozca la existencia de Israel. Dujarric explicó que «ha habido mucha confusión entre nuestros funcionarios desplegados en el terreno» sobre qué tipo de contactos pueden mantener, lo que habría motivado la aclaración.
El anuncio pilló por sorpresa al enviado palestino en Naciones Unidas, Ryad Mansour, que recordó la promesa del secretario general, Kofi Annan, de «respetar» el resultado electoral del pasado 29 de marzo y de «no castigar al pueblo palestino». Apenas la semana pasada, el ministro de Asuntos Exteriores de la ANP, Mahmud al-Zahar, había enviado a Annan una carta conciliatoria en la que, sin nombrar a Israel, le expresaba el deseo de su Gabinete de buscar la independencia y la paz «lado a lado» con sus vecinos.
Choques sin fin
Dujarric explicó que el secretario general de la ONU, de visita en Holanda, ha mantenido conversaciones telefónicas sobre el tema con sus socios del Cuarteto.
Pero la solución parece complicada porque los choques entre palestinos e israelíes no tienen fin. El Ejército hebreo mató ayer en la franja de Gaza a dos milicianos de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa cerca de la frontera. Las víctimas fueron alcanzados por el proyectil de un tan- que. Según la emisora militar judía, los dos hombres iban armados y trataban de cruzar ilegalmente cuando fueron descubiertos.
Israel mantuvo ayer cerradas las fronteras con Gaza y Cisjordania por la celebración de la Pascua judía, durante la que aumenta el temor a los atentados. Según el Ejército, se produjeron setenta alarmas de ataques terroristas.
La aviación hebrea lanzó asimismo un ataque aéreo contra una oficina de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, brazo armado del movimiento Al-Fatah, que, sospecha, funcionaba como centro de reclutamiento y de operaciones.