Batasuna lanzó ayer la primera advertencia seria a los socialistas, a los que culpó de haber conseguido la pérdida de «buena parte de la confianza» que mantenía en el PSE, debido a que desde el anuncio de alto el fuego permanente declarado por ETA las «acciones» contra la izquierda abertzale se han «incrementado». La formación radical quiso conceder una trascendencia especial a las primeras declaraciones públicas de su líder, Arnaldo Otegi, tras un mes de silencio obligado como consecuencia de su convalecencia y su posterior encarcelamiento. Para ello, y en un gesto inusual, los portavoces de la coalición organizaron un desayuno con periodistas en el que, sin grabadoras de por medio, realizaron un prolijo análisis de la coyuntura política, previo a la celebración de una rueda de prensa.
En su valoración, Otegi recordó la reciente prohibición del mitin previsto en el Kursaal, así como las «presiones» judiciales que les han llevado a la cárcel -de la que salió el pasado viernes- para incidir en que esperaban que, tras la tregua, se «paralizaran las estrategias del pasado». Estas «agresiones» les han hecho perder en las tres últimas semanas «buena parte de la confianza» tejida tras «cinco años de contactos» con el PSE; una relación, dijo, que ha servido para «crear esta oportunidad». «La confianza se trabaja en mucho tiempo pero se pierde en poco», alertó.
El dirigente de Batasuna, que compareció secundado por Pernando Barrena, Joseba Permach y Marije Fullaondo, rompió no obstante una lanza en favor de sus interlocutores del PSE, quienes, a su juicio, «se han implicado a fondo» y, «tanto ellos como nosotros, hemos superado momentos más críticos». Además, «no todo está en sus manos», les exculpó. En esta línea, subrayó que existen «divergencias» entre el PSE y el PSOE, porque los socialistas vascos «aspiran a más que a ser segundones», en referencia implícita a constituir una alternativa real a la presidencia del Gobierno vasco.
Sobre las garantías de impunidad o condiciones que supuestamente se habrían pactado en la 'cocina' previa del proceso, admitió que «no existen», a la vez que evidenció que «hay cosas que se sobreentienden, como que a los interlocutores no se les ataca». Horas después de estas consideraciones, se conoció que la delegación del Gobierno en Navarra ha prohibido las concentraciones de Batasuna previstas para el domingo en Pamplona, Irurtzun y Estella.
«No es un desafío»
Tanto Otegi como Barrena mostraron su optimismo de cara a que su coalición esté presente en las municipales de 2007, aunque reconocieron la dificultad, incluso con un cambio de nombre, «porque mientras exista la Ley de Partidos algún juez podría invocarla para impedir una nueva inscripción», por lo que apelaron a su modificación o derogación. Los problemas que ha creado «el Estado los tiene que solucionar él; de lo contrario, el proceso tendríamos que abrirlo con la Audiencia Nacional y el PP».
Ante la imposibilidad de defender su proyecto, Otegi adelantó que Batasuna «se reiterará en el delito permanente» para hablar en público, así como con el resto de partidos, pero no «por plantear desafíos al Estado», sino «por responsabilidad». «Exigimos igualdad de condiciones para todo el mundo», añadió. Y denunció la «paradoja» de que el Gobierno «se va a sentar con ETA» y a «nosotros se nos exige ser legales para ir a la mesa de partidos a hablar», con lo que, en su opinión, se podría entender que «se premia la práctica de la lucha armada».
Un capítulo aparte mereció la dureza con la que se refirió a la dirección del PNV como responsable de las intervenciones «represivas» de la Ertzaintza. Actuaciones que denotan el «nerviosismo» de los peneuvistas, «que han hecho de la política su negocio», sostuvo.
Otegi anunció que la «prioridad» de su formación para las próximas semanas será la conformación de una mesa de partidos que «tratan de demorar el PNV y el PSOE, porque les da pánico retratarse». Al igual que Zapatero, afirmó que Batasuna también quiere «verificar» si los estados español y francés «están dispuestos a aceptar y respetar si la mayoría del pueblo vasco decide reunificarse en un Estado independiente».
El líder de Batasuna calificó de aportación «significativa» el texto suscrito el pasado sábado por mujeres de distintos partidos que, a su entender, «sienta las bases de los principios rectores de una mesa de partidos».