ETA, en su Zutabe 110, define el proceso abierto con el alto el fuego anunciado el 22 de marzo con los mismos términos utilizados para la tregua de 1998, que fue rota al cabo de catorce meses. El zutabe, fechado este mes, incluye un epígrafe que, incluso, lleva un título prácticamente idéntico al comunicado del 17 de septiembre de 1998 en el que se anunció la tregua. Entonces, la organización terrorista redactó unos párrafos precedidos del título 'Qué no es' (la tregua) y ahora hay un apartado del boletín que lleva por título 'Qué no es la decisión de ETA'. Además de la coincidencia del encabezamiento, las ideas que expone la banda sobre la tregua actual son similares a las utilizadas para explicar la de 1998, según un análisis de la agencia Vasco Press.
Las explicaciones que ofrece la organización en el boletín persiguen dejar claras algunas cuestiones. La primera, que el proceso abierto por la tregua no busca la pacificación, entendida como un camino hacia el abandono de las armas, sino que se trata de una iniciativa que debe conducir a un cambio del marco político para conseguir uno nuevo basado en la autodeterminación y la territorialidad.
Situación de debilidad
La banda también combate la idea de que el único conflicto es la existencia de la propia ETA y rebate la interpretación de su tregua como resultado de una situación de debilidad. Las explicaciones ofrecidas dentro del epígrafe titulado 'Qué no es la decisión de ETA' son similares a las facilitadas en 1998.
En el texto no aparece ni una sola mención a la propuesta de Anoeta, lanzada por Batasuna en noviembre de 2004 y apoyada en dos mesas: una de partidos y otra de ETA y los Estados español y francés.
Para la banda, «los principales impulsores del proceso deben ser las fuerzas favorables a la autodeterminación» y en torno a ellas debe «organizarse la presión y la movilización popular». Según el documento, que no habla en ningún momento de mesa de partidos sino de «debate democrático entre agentes vascos», el objetivo final es «que los ciudadanos vascos tengan la palabra y la decisión sobre su futuro». ETA agrega que en el trayecto para llegar a ese escenario «será necesaria la acumulación de fuerzas en favor de Euskal Herria».