Horas después de que Batasuna afirmase haber perdido «buena parte de la confianza en el PSE», el portavoz parlamentario de los socialistas vascos, José Antonio Pastor, se dirigió a la izquierda abertzale para instarle a no «echar pulsos» y «tensar la cuerda», ya que ésta se puede «romper». El dirigente del PSE acusó a los miembros de la formación ilegalizada de buscar siempre la «responsabilidad ajena» y no aplicarse nunca «ningún deber»; y les recordó que si quieren «jugar a la política» deben acostumbrarse a «acatar las reglas» y a «respetar el Estado de Derecho», en el que el Poder Judicial es «independiente».
José Antonio Pastor rechazó las palabras de Arnaldo Otegi, reiteró que los socialistas vascos no necesitan ningún «certificado de confianza o de demócratas» y aconsejó a Batasuna «condenar la violencia», lo que le permitiría «eliminar muchos de los problemas que tienen para funcionar con normalidad democrática».
Antes de las declaraciones efectuadas por Batasuna, el propio Pastor se refirió al último zutabe de ETA, que, en su opinión, ratifica en términos similares los anteriores comunicados de la banda. «Aunque mantiene un aspecto positivo, que es su voluntad de continuar hasta el final el proceso, sigue teniendo como elementos negativos algunos 'tics' del pasado, como es la tentación de mantener una cierta tutela política sobre el proceso en el País Vasco», afirmó.
Pastor, que espera que ETA anuncie «lo más pronto posible la entrega de las armas y su disolución», se dirigió a la organización terrorista para decirle que no es «interlocutor válido con nadie» y que no puede controlar «en ningún momento ni las condiciones ni los ritmos» que los partidos adopten «a la hora de afrontar este problema».
Por su parte, el presidente del Senado y ex secretario general de los socialistas alaveses, Javier Rojo, señaló que «no hay nada nuevo» en las reflexiones de ETA publicadas en el zutabe y subrayó que «las reglas de juego son muy claras».