Una mujer europea de clase social baja tiene entre un 25% y un 50% más de posibilidades de morir por cáncer de mama que otra de clase alta, según investigaciones de la Universidad de Zúrich publicadas ayer en la prensa suiza. Según los estudios efectuados por los científicos Christine Bouchardy y Gerald Fioretta, la mortalidad causada por el cáncer de pecho en Europa es entre 1,25 y 1,5 veces mayor en las mujeres de estrato social más bajo que en las de las capas más altas de la sociedad.
Para los investigadores, que analizaron datos tumorales de los últimos veinte años, esas conclusiones son sorprendentes, ya que, «si bien ya sabíamos que la pobreza, la exclusión social y la pertenencia a una minoría étnica eran factores de desigualdad en materia de salud, no contábamos con diferencias tan grandes».
Doble de posibilidades
La prensa suiza -que no desglosa datos de ámbito nacional- destaca que ese diferencial detectado en Europa es aún mayor en la Confederación Helvética, ya que en Ginebra, por ejemplo, el porcentaje alcanza el 143%. Eso quiere decir que en 'la ciudad de las instituciones' y sede de Naciones Unidas en Europa, una mujer de clase social baja tiene, según este trabajo, más del doble de posibilidades de morir por esa patología que otra del estrato más alto.
Si se elimina el efecto de ciertos factores como la diagnosis tardía, la falta de controles o deficiencias en los tratamientos, las diferencias registradas en Ginebra se reducen, según los científicos, al 70%. «Las desigualdades observadas -en Suiza- son parecidas a las existentes entre las comunidades negras y blancas de Estados Unidos», asegura uno de los científicos.
Esos resultados son paradójicos, según la investigadora Christine Bouchardy, ya que las mujeres con más recursos son las que corren más riesgos de contraer cáncer de mama. Sin embargo, son las que tienen las menores tasas de mortalidad.