El Ayuntamiento de Amurrio ya ha adjudicado las obras de remodelación de la travesía A-624 a su paso por la localidad. Se trata de un tramo de 950 metros comprendido entre el enlace este de la circunvalación, construida recientemente, hasta la rotonda situada en el entorno de la iglesia. El aspecto actual de esta travesía data de 1979 y en aquel momento el proyecto priorizó la fluidez del tráfico frente a las necesidades peatonales propias de un enclave urbano.
Tras la convocatoria del concurso será las ingeniería Inek S.A. la encargada de la ejecución de los trabajos con un presupuesto inicial de 29.800 euros y un plazo de ejecución de las obras de 12 semanas. De este modo, el Ayuntamiento espera solucionar la conexión peatonal de Amurrio con los barrios situados al Este y con el pueblo de Larrimbe.
También pretende enlazar la calle Bañuetaibar con Landako. La comunicación entre estas dos vías se resuelve con carriles de aceleración y desaceleración. Un sistema que dada su escasa adecuación a los requerimientos urbanos ha provocado varios accidentes y atropellos. En ese mismo punto también confluyen otras dos calles, y por ello, el proyecto de remodelación prevé construir una rotonda urbana que articule el tráfico rodado y peatonal.
Además de este enlace, la calle Bañuetaibar va a cambiar su aspecto actual. Se reducirá el espacio dedicado a calzada y aparcamientos que hoy es de 8 y 2,50 metros, respectivamente. El proyecto prevé la construcción de una isleta intermedia con alumbrado y arbolado y de este modo los víales tendrán 3,25 metros de anchura y quedarán 2,20 metros para aparcamientos. Con esta medida se pretende reducir la velocidad de los vehículos y evitar adelantamientos. Se acondicionarán las aceras y renovarán los servicios urbanos.