'Cristo agonizante' de El Greco; 'Retrato de Carlos III, cazador', y 'Retrato de Carlos IV', de Goya; 'Las bodas de Camacho', de José María Sert; 'Carlos II', de Juan Carreño de Miranda; 'La Virgen niña dormida', de Zurbarán; 'Niños buscando mariscos', de Sorolla; 'Dos hombres jugando al ajedrez', de Picasso; 'Carmen', de González Bilbao; 'Elogio del vacío II', de Chillida. Son obras muy famosas, de ésas que aparecen en los libros de historia del arte de los escolares de medio mundo. Ninguna de ellas, sin embargo, es propiedad de museo alguno. Tan impresionante catálogo forma parte de exquisitas colecciones formadas a lo largo del tiempo por algunas de las grandes empresas españolas y sus fundaciones. Un verdadero museo que extiende sus salas por oficinas, despachos y salones de consejos e incluso tiene dependencias al aire libre.