Borrar del mapa un punto negro de la red vial alavesa donde se han producido numerosos accidentes de tráfico en los últimos años. Con este objetivo aborda la Diputación el proyecto para reformar el cruce de acceso a Estíbaliz y las dos intersecciones que debe salvar la carretera que lleva hacia el santuario de la patrona de Álava, así como al vecino pueblo de Argandoña.
El consejo de diputados acaba de aprobar el plan técnico y está a punto de iniciar los trámites para abordar el proceso de expropiación de los terrenos necesarios para ejecutar los trabajos. El servicio foral de Carreteras confía en arrancar las obras este mismo año y en rematarlas antes del verano de 2007.
La peligrosidad actual del trayecto se concentra a lo largo de poco más de un kilómetro y medio, entre los puntos 7.100 y 8.800, en torno a dos ejes claves. El primero es la intersección de las carretera N-104 -la que sale de Vitoria en dirección hacia Estella- y, el segundo, la A-4159, que sirve de acceso a Estíbaliz y Argandoña.
Vía de espera y glorieta
El Gabinete Rabanera es consciente de que la ordenación de este cruce no se ajusta en estos momentos a las condiciones que exige la normativa vigente, por el riesgo de accidentes que acarrean los giros a la izquierda. La propuesta concreta que han dado los técnicos a este problema pasa por habilitar en esa área un carril central de espera. De esta manera, se permitiría la detención y estacionamiento provisional de los vehículos que van a efectuar el giro y la salida de la vía, o su incorporación a la misma.
Esta solución no deja de ser provisional. La fórmula valdrá mientras el flujo medio de vehículos en ese tramo no sobrepase los 5.000 diarios y, por ahora, sólo ronda los 1.700. Sin embargo, los técnicos advierten desde ahora que si se llega a superar esa cota sería preciso encarar entonces la construcción de un enlace a desnivel, «lo que deberá ser estudiado en el futuro», apuntan.
Un segundo punto conflictivo se localiza pocos metros más adelante, cuando se llega a la intersección entre la A-4159, que sigue hacia el santuario de Estíbaliz, y la A-4107, que sirve de acceso a Argandoña o Cerio. En este punto los especialistas han recurrido al diseño de una glorieta como la fórmula más adecuada para reordenar el cruce.
El proyecto contempla también la habilitación de dos caminos de servicio que permitan el acceso a las diferentes fincas agrícolas existentes en la zona.