La empresa Envases Metalúrgicos, situada en el barrio de Ugarte de Llodio, ha puesto en marcha distintas medidas de corrección ante las denuncias vecinales por exceso de ruidos y malos olores. La firma remitió en enero de 2005 un proyecto de actividad al Go-bierno vasco para revisar todas las instalaciones productivas. El Ejecutivo autónomo ha emitido ya un informe favorable tanto del plan como de las iniciativas que incluye.
Envases pretende atajar los distintos impactos ambientales que genera su actividad a través de la empresa Inguru Consultores. En lo que se refiere a los residuos y al almacenaje de productos químicos, los responsables de I+D han entregado un programa de control del impacto al Gabinete Ibarretxe.
En cuanto a los vertidos contaminantes a la atmósfera, la empresa confía en que el próximo mes de junio entre en funcionamiento un nuevo sistema de eliminación de gases. De este modo, pondrán fin a las emisiones, así como con los malos olores.
El Gobierno Vasco ha aceptado este sistema como el más apropiado. Éste era uno de los puntos que más conflictos producía entre los vecinos del barrio de Ugarte. Los propietarios de las viviendas más cercanas a la factoría denunciaban los malos olores que surgían de la empresa y se quejaban de las molestias originadas por fuertes ruidos. Pues bien, una vez instalado el sistema para erradiar los gases, la firma ha solicitado que se elabore un mapa de ruidos, una prueba mucho más precisa que un simple estudio de decibelios.
Envases pretende conocer a través de ese informe dónde se genera más contaminación acústica y a qué distancia dejan de ser perceptible esos sonidos. De este modo, podrán adoptar fórmulas para corregir el problema.
Inversión elevada
Todo este proyecto de control de impacto está suponiendo una importante inversión para la empresa. Así, desde que comenzaron los estudios, en 2004, ha dedicado cerca de 800.000 euros a controlar las emisiones. Sobre todo, con el nuevo sistema de eliminación de gases. Y todo ello, para adaptarse a la normativa vigente y cumplir los requisitos de calidad de la ISO 14001, aún pendiente.
La factoría se dedica desde 1948 a la fabricación de envases de aluminio, tanto aerosoles como otros recipientes no presurizados para el sector cosmético.