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Lunes, 17 de abril de 2006
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ATHLETIC
El Athletic se siente estafado en Madrid
El árbitro se tragó dos claros penaltis sobre Llorente e Iraola en los últimos minutos del choque El Atlético se impuso con su único remate entre los tres palos ante un rival muy sólido atrás
El Athletic se siente   estafado en Madrid
TITULAR. Urzaiz, que en la imagen es objeto de falta por parte de un defensor del Atlético, volvió ayer al 'once' de Clemente. / FOTOS: FERNANDO GÓMEZ
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LA FICHA
1-0 Alineaciones

Atlético: Leo Franco; Molinero, Perea, Pablo, Antonio López; Luccin; Galletti, Ibagaza (Gabi, min. 46), Petrov (Valera, min. 76); Fernando Torres, y Kezman (Marqués, min. 10).

Athletic: Lafuente; Lacruz, Ustaritz, Luis Prieto, Amorebieta (Dañobeitia, 83), Casas; Iraola, Murillo, Orbaiz; Yeste (Tiko, min. 76); y Urzaiz (Llorente, min. 61).

El gol

1-0: Fernando Torres da la victoria al Atlético de cabeza.

Árbitro

Undiano Mallenco. C. Navarro. Amonestó a Perea (min. 46), Amorebieta (min. 49), Urzaiz (min. 58), Torres (min. 87)

Incidencias

45.000 espectadores. El Athltic estuvo arropado por dos centenares de aficionados.

Estadística

ATLÉTICO ATHLETIC

TIROS A PUERTA 1/10 2/8

CORNERS 3 6

GOLPES FRANCOS 14 19

BALONES RECUPERADOS 59 53

FUERAS DE JUEGO 2 5

FALTAS COMETIDAS 14 19

TARJETAS AMARILLAS 2 2

PENALTIS 0 0

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Las miradas en el Manzanares estaban puestas en Undiano Mallenco. El Atlético de Madrid llegaba tras dos líos en su campo con los árbitros, a quienes reprocha sus derrotas ante el Sevilla y el Celta, y el Athletic con esa injusta creencia que va tomando fuerza de equipo beneficiado. No se sabe si al final los árbitros salvarán a los rojiblancos, pero lo cierto es que ayer el juez navarro les metió en un grave problema. Hasta dos claros penaltis dejó sin señalar en favor de los bilbaínos en los últimos instantes. El primero por un codazo que propinó Valera a Llorente a la salida de un córner. El segundo por una falta sobre Iraola dentro del área y que el colegiado inesperadamente convirtió en falta fuera del área. Luego decidió encogerse de hombros ante las justas protestas de los vizcaínos. El extendido prejuicio de la ayuda arbitral a los rojiblancos debe quedar enterrado después de lo sucedido anoche en Madrid.

El peligro se olfatea en el aire. Clemente lo detecta y por eso apostó por mantener su puerta a cero en Madrid como principal argumento. El tanto de cabeza de Torres le cogió con Yeste ya en el banquillo. Fue el primer y único remate local entre los tres palos. El Athletic cambió a partir de ese momento su hoja de ruta. Se lanzó a la desesperada arriba y no sólo se ganó dos jugadas de penalti sino una ocasión clamorosa que Llorente no fue capaz de meter entre los tres palos en los últimos instantes.

El arreón final del Athletic tiene otro significado. En diez minutos de pasión generó un miedo terrorífico a los locales. O sea, su esquema tan conservador de antes significa que había jugado muy por debajo de sus posibilidades.

Llorente se quedó en el banquillo. Dice Clemente que la prensa desanima al riojano. Él no. No hace más que ayudarle con sus frases. Le llama «chavalito», «niño» o «Fernandito», advierte que «de momento no es nada», resalta que si llega a saber lo sucedido, no le saca de titular ante el Mallorca o, para acabar con la campaña de motivación, señala que «es la mitad de jugador que Urzaiz». Está claro. Son los medios los que erosionan la moral del joven atacante. Clemente no.

Finalmente, jugó Urzaiz como titular. Se veía venir a Clemente, El asunto Llorente lo ha zanjado a su manera. La culpa la tienen la prensa y el público que le silbó. Por eso se quedó en el banquillo, a la espera de saltar a falta de media hora, en la que fue objeto de un penalti y protagonista de una clarísima ocasión.

Tres centrales

Los bilbaínos llegaron lastrados por las bajas de jugadores fundamentales (Etxeberria, Aduriz, Gurpegui y Expósito) en esa máquina de no perder partidos en la que se había convertido el equipo en los anteriores seis partidos. El asunto condicionó el planteamiento. Con tres centrales y toda la banda izquierda para Casas, el Athletic salió descaradamente a por el 0-0. Ocho a defender y Yeste y Urzaiz a buscarse la vida arriba, en donde encontraron la inesperada aportación de Casas, el jugador de banda del Athletic que mejor se asomaba al ataque. A su lado, Iraola y Yeste movían arriba a los anoche vestidos de negro.

Que buscar la puerta rival no era el asunto prioritario quedó claro cada vez que el basauritarra intentó salir en velocidad y se veía obligado a parar en tres cuartos de campo porque iba solo. Aún así, los bilbaínos se ganaron las dos mejores ocasiones de la primera parte, un remate de Urzaiz fuera y un doble golpeo del navarro respondido por dos paradones de Leo Franco.

En el otro bando, los madrileños decidieron que Torres y Marques (sustituto en el minuto 10 del lesionado Kezman) se las apañaran solos en ataque. Pese a la velocidad de 'El Niño' y el bullicio del canterano, el Athletic apenas pasó apuros. Estaba sólidamente asentado y sujetaba con firmeza las riendas del partido, al punto de que la primera ocasión de envergadura de los madrileños fue un disparo fuera del lateral derecho Molinero en el minuto 57.

Con tanto jugador de corte defensivo en su alineación, es normal que los rojiblancos se echaran atrás en la segunda parte. Aún así, en una de sus salidas, Yeste se vio superado por la mayor velocidad de Perea tras una espectacular carrera de cincuenta metros. Clemente dejó claro la importancia que para él tenía el punto al relevar a Yeste por Tiko a falta de un cuarto de hora. Luego llegó el gol de Torres.

Es muy fácil responsabilizar a los árbitros de una derrota, pero desde luego anoche hubo pruebas evidentes de que así fue. El Athletic tiene motivos para sentirse estafado.



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