El infierno está más cerca para el Athletic. La derrota cosechada en el Vicente Calderón ayer, unida a los resultados de la jornada, provoca que la ventaja que tenían los rojiblancos el sábado a las 18.00 horas se viese reducida: de tres a dos puntos. Ésta es la distancia que separa a los rojiblancos del Alavés, el tercer equipo que, ahora mismo, descendería a Segunda junto al Málaga y Cádiz.
Pero, de todas formas, nadie se duerme. Sólo los de Hierro. Muchos daban por desahuciado al conjunto de Víctor Espárrago. Pero los gaditanos se resisten a abandonar el sueño de la Primera División. Ayer ganaron en La Romareda y ya sólo se encuentran a tres puntos del Mallorca, el último cuadro que se salva.
Una jornada más, todo se une. Hace siete días eran tres los puntos que separaban al Athletic del descenso. Ahora son sólo dos debido al empate firmado por el Alavés y el Mallorca, dos rivales directos. Y otro cara a cara en la zona baja permitió a la Real despojarse del tercer puesto que conduce a la División de Plata. Los donostiarras, gracias a una reacción impredecible hace cuatro jornadas y espoleados por Mark González, ya están a la altura del Athletic: 35 puntos.
Pese a perder, el Betis, que recibirá a los rojiblancos dentro de 15 días, sigue en cabeza de este particular pelotón de los torpes con 37 puntos. Pero antes, los sevillanos deben visitar al Espanyol el próximo domingo, otro cuadro que roza el descenso. Será el único partido entre dos equipos acosados por las urgencias que trae la jornada número 34 de Liga.