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Martes, 18 de abril de 2006
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POLÍTICA
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El Gobierno y el PSE replican a Ibarretxe que es lehendakari gracias a la Constitución
El PP cree que el jefe del Ejecutivo vasco recurre al «disparate» porque se siente «fuera de la foto y descolocado»
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La apelación que el lehendakari Ibarretxe hizo en la celebración del Aberri Eguna a los derechos históricos como «la única Constitución» del pueblo vasco encontró ayer la réplica de socialistas y populares e incluso del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, por boca del ministro de Administraciones Públicas. En declaraciones a Televisión Española, Jordi Sevilla recordó al jefe del Ejecutivo vasco que lo es gracias precisamente a la Carta Magna y que «los verdaderos derechos» en los que se fundamenta el cargo de lehendakari y la autonomía del País Vasco -la «mayor» de toda su historia- «son tan históricos como del 78», año de aprobación del texto constitucional.

En parecidos términos se pronunciaron los socialistas vascos. El coordinador de la ejecutiva del PSE, Rodolfo Ares, reprochó a Ibarretxe que al «volver a repetir» una vez más ese argumento esté «ignorando la realidad» y «engañando a la ciudadanía» porque, subrayó, no tiene en cuenta la etapa «más fructífera» de Euskadi -los años de la democracia- ni el hecho de que es lehendakari gracias al Estatuto y la Constitución.

Por ello, el discurso de Ibarretxe resulta, en opinión de Ares, «radical-nacionalista» y hace un «flaco favor» a Euskadi, al minusvalorar la importancia de la Carta de Gernika, que ha hecho posible «el período de autogobierno más amplio de toda la historia» y la construcción de un país «moderno» y asentado «en la pluralidad y los derechos de ciudadanía». El dirigente socialista aprovechó para poner de relieve las disensiones internas en el PNV y apuntó que las tesis de Ibarretxe «contrastan» con el discurso del presidente del EBB, Josu Jon Imaz, «mucho más realista, sereno y moderado».

También el presidente del Senado, Javier Rojo, criticó la invocación a los derechos históricos, defendida ayer de nuevo por el portavoz jeltzale, Iñigo Urkullu, que recalcó que son «preexistentes» a la Constitución, al tiempo que abogó por «respetar la voluntad de los vascos» para dar solución a un «problema político que viene de 167 años de historia». Rojo, por su parte, insistió, igual que sus compañeros de partido, en que los derechos históricos están contenidos en la propia Carta Magna y avalados por ella y añadió un reproche al lehendakari, que suele recordar que no respaldó el texto aprobado en 1978. «Quienes no apoyaron la Constitución se están beneficiando de los derechos históricos gracias a los que sí lo hicimos», apostilló, y aprovechó para recalcar que «el mayor derecho histórico» es la justicia debida a las víctimas del terrorismo. «Todas las demás cosas están en los libros y algunas inventadas», concluyó.

«Nerviosismo»

Los populares vascos quisieron poner el acento, por un lado, en el falseamiento de la historia en que, a su juicio, incurren los nacionalistas y, por otro, en el difícil papel que presuponen al lehendakari en este período post-alto el fuego de ETA. Para el portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, las afirmaciones de Ibarretxe y su apelación al «disparate» de los derechos históricos demuestran que «se siente fuera de la foto, incómodo y descolocado» y responden al «nerviosismo» que ha cundido en el PNV en el momento en que se está «rediseñando» el mapa político nacionalista.

En opinión del dirigente popular, la «vía» defendida por el jefe del Ejecutivo de Vitoria sólo conduce «al enfrentamiento y la división entre vascos». Para Barreda, el «radicalismo» del presidente vasco y la asunción de postulados «independentistas» tiene como «único beneficiario» a «ETA-Batasuna», además de poner en evidencia la «desorientación» de Ibarretxe. El dirigente popular censuró que se invoquen los derechos históricos para promover pretensiones «sin justificación histórica» y fundamentadas sólo en la «mitología nacionalista». «Nunca ha existido un País Vasco independiente, nunca han formado una unidad política vascos y navarros y nunca ha habido una organización política que englobe el conjunto de lo que los nacionalistas reclaman como pueblo vasco», subrayó.



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