La compañía municipal de autobuses, Tuvisa, acordó ayer que la nueva línea que unirá desde este verano los barrios de Vitoria sin atravesar el centro sea circular al cubrir también un 'punto muerto' por el que no iban a pasar los urbanos. De esta forma, la nueva ruta, conocida como 'periférica', completará su recorrido por el Norte y se cerrará al unir también las calles Donostia y Antonio Machado. Hasta ahora, estas dos arterias eran consideradas como los puntos de salida y llegada de los autobuses, que realizaban un extenso itinerario en forma de 'u' que rozaba los 24 kilómetros.
Los consejeros de Tuvisa aceptaron por mayoría la propuesta de completar el recorrido del nuevo servicio, impulsada por el grupo municipal del PNV. La compañía deberá detallar más adelante por qué calles pasarán los urbanos para unir Antonio Machado y Donostia, o si habrá que aumentar el número de paradas previsto hasta ahora, 21. Cuatro de los apeaderos estarán en Lakua, uno en Zaramaga, tres en Aranbizkarra, uno en Santa Lucía, tres en Adurza, dos en Mendizorroza, otro en Ariznabarra, uno más en San Martín, dos en Txagorritxu y los dos últimos en Sansomendi.
El consejero del PNV en la compañía, Íñigo Antía, celebró ayer la aceptación de su propuesta para que la línea se convierta en circular. «Al final ha imperado la lógica», explicó.
Denuncia de ESK
Por otro lado, el sindicato ESK anunció ayer que presentará una demanda contra Tuvisa la próxima semana por realizar contrataciones «irregulares» a varios de sus empleados eventuales, como adelantó este periódico. Los responsables de la central se reunieron con los de la empresa en un acto de conciliación celebrado en el Gobierno vasco que concluyó «sin acuerdos», tal y como se esperaba. El abogado de ESK, Imanol Sáenz, insistió en que Tuvisa «ha cometido una ilegalidad porque hay trabajadores con contratos temporales desde hace 5 y hasta 10 años, y deberían ser ya fijos porque es una compañía privada».