La infraestructura se ubicará junto al Buesa Arena, en un área donde también se asentará la sede corporativa de la Caja Vital -que ya está en obras- y la ciudad deportiva del Baskonia, cuyo proyecto se encuentra desde hace meses en los despachos municipales. Los trabajos de construcción del centro fueron adjudicados el mes pasado por un precio que ronda los 4,5 millones de euros, que pagarán a medias las tres instituciones implicadas: el Gobierno central, el Gobierno vasco y el Ayuntamiento vitoriano.
El Departamento municipal de Medio Ambiente, que supervisa el proyecto, tiene previsto dar el arranque protocolario a los trabajos a finales de mayo o principios de junio con un acto de colocación de la primera piedra, a la que se invitará a la ministra del ramo, la socialista Cristina Narbona. Tras cerca de 18 meses de obras, el centro estará terminado antes de la finalización de 2007, según las previsiones.
Será la conclusión de un proyecto cuyo camino se ha alargado más de lo previsto por la sucesión de contratiempos administrativos. El diseño fue elegido en el año 2001 tras un concurrido concurso entre arquitectos, en el que participaron medio centenar de estudios. Seleccionada su imagen, las dificultades fueron económicas.
Auditorio y laboratorio
El plan no recibió el espaldarazo definitivo hasta este otoño, cuando los socialistas tuvieron que enmendar sus propios Presupuestos Generales del Estado en el último momento para incluir la partida económica que daba cumplimiento al compromiso que la ministra Narbona había garantizado meses atrás.
El centro, de diseño vanguardista, se desarrolla en una superficie de dos mil metros cuadrados dividida en dos plantas. Contará con un mirador para contemplar desde un lugar privilegiado las balsas de Salburua, así como laboratorios de investigación, aulas de formación, espacios para charlas y exposiciones y un pequeño auditorio.