El aceite doméstico es un producto tóxico que se suele eliminar vertiéndolo por el fregadero de las casas. Este gesto puede contaminar miles de litros de agua y para que esto no ocurra, el Ayuntamiento de Amurrio estudia la implantación de un sistema de recogida de aceite que implicará directamente a los comercios de la localidad. El concejal de Medio Ambiente, Juanjo Yárritu, avanzó ayer a El CORREO que «tenemos diseñado un sistema que pondremos en marcha en cuanto podamos».
Los vecinos de Amurrio podrán recoger el aceite usado en envases domésticos y, cuando estén llenos, verterlo en los depósitos que podrán encontrar en los comercios de alimentación del municipio. El sistema que se va a aplicar será el mismo que el de la recogida de pilas. «Se podrá dejar el aceite en los mismos lugares que se compran las nuevas botellas y, después, el encargado del Garbigune, pasará por los establecimientos colaboradores para recoger el residuo», explicó. Los establecimientos participantes recibirán un distintivo que les señale como ejecutores de buenas prácticas ambientales.
La alternativa elegida en otros ayuntamientos cercanos, como el de Llodio, que encarga a una empresa especializada la recogida de aceite usado por las calles del municipio, o la posibilidad de hacerlo a través de un vehículo municipal, ha quedado descartada, según Yárritu, «porque sale carísimo».
El reciclado del aceite usado se produce en la planta de biodiesel de Berantevilla, donde se convierte en combustible adecuado para los vehículos de gasoil.